Actualizado 08/05/2007 18:37:50 +00:00 CET

Un total de 150 pacientes españoles participarán en el ensayo de una vacuna contra la cocaína

BARCELONA, 8 May. (EUROPA PRESS) -

Un total de 150 pacientes españoles de Barcelona, Madrid y Valencia participarán en el primer ensayo experimental de una vacuna contra los efectos de la cocaína, promovida por el laboratorio Celtic Pharma, en el marco de una investigación internacional que en España, elegida para el proyecto aunque todavía no ha formalizado ningún contrato, estará coordinada por el Hospital Sant Pau de la capital catalana.

En declaraciones a Europa Press, el psiquiatra del Hospital Sant Pau y coordinador del ensayo en España, José Pérez de los Cobos, explicó que la vacuna contra la cocaína tiene como objetivo "que no se produzcan los efectos secundarios" del consumo de esta sustancia y, por tanto, se propone evitar la adicción a la misma.

En cualquier caso, se trata de una tratamiento dirigido a personas adictas, pero, en ningún caso, con finalidades preventivas, según explicó Pérez de los Cobos, que previó que los inicios del ensayo de la vacuna empiecen en 2008 por estas fechas.

Con todo, Pérez de los Cobos subrayó que "todavía se trata de un proyecto, que esperamos que salga adelante", aunque "todavía no hemos formalizado nada y no queremos crear expectativas falsas", añadió el especialista.

En el estudio, participarán una cincuentena de enfermos de tres hospitales españoles, entre los que además del Sant Pau, también se encuentra el Ramón y Cajal de Madrid. El de Valencia todavía no ha podido ser revelado, avanzó hoy 'Catalunya Ràdio'.

CUATRO DOSIS

La administración de la vacuna, que se efectuaría en cuatro dosis, también se complementará con una terapia psicológica importante para alcanzar el éxito. El requisito para participar es tener un diagnóstico de dependencia a la cocaína, con o sin consumo de alcohol, y no estar enganchado a otros opiáceos, como la heroína.

La vacuna administrará una molécula muy parecida a la de la cocaína, pero adulterada para que sea reconocida por el sistema inmune como una sustancia extraña. Así el organismo actuará provocando anticuerpos que impidan a esas moléculas alcanzar el cerebro.

Con independencia de la vía de entrada que se elija para consumir la cocaína --inyectada, fumada o esnifada--, la droga llega al cerebro a través de la sangre. Las moléculas de la cocaína son tan pequeñas que atraviesan la barrera hematoencefálica.

La vacuna anticocaína absorbe la droga como una esponja, para impedir su paso al sistema nervioso y su efecto placentero. Su objetivo es que los adictos abandonen poco a poco el hábito al no conseguir lo que buscan.