La terapia dirigida demuestra su eficacia frente al cáncer de pulmón avanzado

Actualizado 01/06/2013 17:02:15 CET

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

Miles de pacientes con una forma avanzada de cáncer de pulmón que lleva un gen disfuncional específico tienden a obtener mejores resultados si son tratados con una terapia dirigida que con la quimioterapia convencional, informan en la edición de este sábado de 'New England Journal of Medicine' investigadores del Instituto del Cáncer Dana-Farber, en Boston, Massachusetts (Estados Unidos), y un equipo de colaboradores internacionales.

En un ensayo que incluyó pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas (NSCLC, en sus siglas en inglés) en cuyas células del tumor albergaban un gen anormal ALK, los que recibieron el fármaco oral crizotinib, comercializado por Pfizer como 'Xalkori' y que actúa directamente en ALK, tuvieron un tiempo medio de 7,7 meses antes de que su enfermedad comenzara a empeorar, frente a los tres meses de los que recibieron quimioterapia tradicional. Los enfermos tratados con crizotinib tenían una mejor calidad de vida que los de la quimioterapia estándar.

"Este estudio demuestra el valor de las pruebas de tejido de cáncer de pulmón por un reordenamiento ALK y pone de relieve el potencial de la genómica del cáncer para dirigir los tratamientos del cáncer de cada paciente", dice el autor principal del estudio, Pasi Janne A., director del Centro de Oncología Torácica Lowe del Dana-Farber.

"ALK se convierte en el segundo gen anormal que somos capaces de dirigir con éxito en cáncer de pulmón con las drogas además de la quimioterapia", afirma, tras recordar que los cánceres de pulmón con el primer gen, EGFR, son ahora comúnmente tratados con inhibidores de EGFR antes que quimioterapia.

El NSCLC es la forma más común de cáncer de pulmón, golpeando a casi 200.000 personas en los Estados Unidos cada año. Aunque ALK anormal se encuentra en sólo el 5 por ciento de los casos de NSCLC, que se traduce en más de 5.000 pacientes nuevos al año, podrían beneficiarse de la terapia con crizotinib, resaltan los autores del estudio.

El ensayo de fase III que se describe en el documento implicó a 347 pacientes con NSCLC avanzado o metastásico que ya habían sido tratados con quimioterapia estándar. Los efectos secundarios más comunes asociados con el tratamiento con crizotinib, trastornos visuales, problemas gastrointestinales, enzimas hepáticas elevadas y piernas hinchadas, fueron generalmente leves, y muy diferentes a la fatiga y la pérdida del cabello asociada a la quimioterapia, según destacó Janne.

La anormalidad en ALK que se plantea en el NSCLC no es, estrictamente hablando, una mutación (un cambio en la secuencia de ADN dentro de un gen), sino más bien, el resultado de un reordenamiento cromosómico, en el que la estructura de un cromosoma, el andamiaje de material genético, está alterado.

Crizotinib es un agente que apunta a las principales enzimas en las células llamadas quinasas, que a menudo son anormales en el cáncer. Originalmente diseñado para bloquear una quinasa llamada MET, se descubrió más tarde para apuntar también a ALK, pero entonces no se sabía que era a veces anormal en el cáncer de pulmón. El descubrimiento de que es anormal en un pequeño porcentaje de NSCLC llevó a sus pruebas contra la enfermedad.