Las técnicas de Medicina Nuclear: el avance "clave" en el diagnóstico precoz del Parkinson

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Archivo - Tomografía. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MONKEYBUSINESSIMAGES
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Publicado: jueves, 9 abril 2026 12:55

MADRID 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

Las técnicas de Medicina Nuclear permiten detectar alteraciones cerebrales relacionadas con el Parkinson de manera precoz y confirmar el diagnóstico cuando existen dudas, según la jefa de servicio de Medicina Nuclear del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y presidenta del grupo de trabajo de Neuroimagen de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM), María Nieves Cabrera Martín.

Con motivo del Día Mundial del Parkinson, que se celebra el 11 de abril, la doctora sénior del Servicio de Medicina Nuclear de Sant Pau, Barcelona, María del Valle Camacho, ha destacado que, en el caso del parkinsonismo, la Medicina Nuclear alcanza un 90 por ciento de precisión y cambia "el manejo clínico" en la mayoría de los casos, con un "impacto directo" en la calidad de vida del paciente.

La enfermedad Parkinson se ha asociado tradicionalmente a síntomas motores como el temblor en reposo, la lentitud de movimientos (bradicinesia), la rigidez muscular o la inestabilidad postural, pero esta enfermedad también puede presentar síntomas no motores, como trastornos del sueño, alteraciones cognitivas o cambios en el estado de ánimo, que en algunos pacientes aparecen incluso antes que los síntomas motores.

Al mismo tiempo, existen otras enfermedades que pueden cursar con manifestaciones clínicas similares. Trastornos como el temblor esencial, el temblor inducido por fármacos o los denominados parkinsonismos atípicos como la atrofia multisistémica, la parálisis supranuclear progresiva o la degeneración corticobasal, pueden presentar una sintomatología que se solapa con la del Parkinson, especialmente en las fases iniciales.

El diagnóstico se basa fundamentalmente en la evaluación clínica, pero en muchos casos los signos tempranos pueden pasar desapercibidos o confundirse con otras patologías, lo que "retrasa el abordaje terapéutico y complica la toma de decisiones".

El Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo que se caracteriza por la pérdida de neuronas dopaminérgicas en la sustancia negra, una región del cerebro clave en el control del movimiento. Esta alteración provoca un déficit de dopamina, neurotransmisor esencial para la función motora, y constituye el elemento distintivo de la enfermedad.

Precisamente esta alteración es la que las técnicas de Medicina Nuclear pueden detectar mediante estudios SPECT y PET, que permiten evaluar de "forma objetiva" el funcionamiento del sistema dopaminérgico y el metabolismo cerebral, aportando una base diagnóstica cuando la clínica no es concluyente.

DISTINGUIR EL PARKINSON DE OTROS TRASTORNOS

Por su parte, María del Valle Camacho Martí, que también es la presidenta del GT de neuroimagen de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) (2018-2023), ha detallado que la imagen funcional permite "distinguir la enfermedad de Parkinson de otros trastornos que pueden parecer similares, como el temblor esencial o farmacológico, que no presentan alteración dopaminérgica".

"La Medicina Nuclear, especialmente la PET con 18F-FDG, permite diferenciar el Parkinson de otros parkinsonismos atípicos", ha añadido Cabrera.

Esta capacidad diagnóstica, según las especialistas, permite "afinar el diagnóstico, establecer un pronóstico más ajustado y orientar de forma más adecuada" el manejo terapéutico, evitando retrasos en el tratamiento y la indicación de terapias innecesarias o ineficaces.

La Medicina Nuclear también desempeña un "papel clave" en el seguimiento evolutivo del Parkinson, al permitir evaluar la progresión de la enfermedad, monitorizar la respuesta al tratamiento y detectar cambios en el patrón clínico de cada paciente.

Estas técnicas de Medicina Nuclear en neuroimagen también pueden ser aplicadas en otras enfermedades neurológicas, como el Alzheimer, la demencia frontotemporal, la enfermedad cerebrovascular o la epilepsia, donde permiten "identificar patrones específicos de afectación cerebral que facilitan el diagnóstico y orientan la toma de decisiones clínicas".

DIAGNÓSTICO MOLECULAR DE LAS ENFERMEDADES NEUROLÓGICAS

En los últimos años, los nuevos radiofármacos han impulsado un "avance decisivo" hacia el diagnóstico molecular de las enfermedades neurológicas. Más allá de la evaluación del metabolismo cerebral o del sistema dopaminérgico, la PET permite hoy visualizar procesos patológicos específicos, como la agregación de proteínas en el cerebro.

Estos trazadores dirigidos frente a proteínas depositadas en el tejido cerebral hacen que sea posible una identificación "más precisa" de distintas patologías neurológicas y permiten estratificar a los pacientes en función de los mecanismos biológicos subyacentes a su enfermedad. Este enfoque supone "un cambio de paradigma" en Neurología, al contribuir no solo a un diagnóstico más ajustado, sino también a la selección de pacientes candidatos a terapias dirigidas, "avanzando hacia una medicina más personalizada".

Con estos avances, la Medicina Nuclear se ha consolidado como una "herramienta estratégica" en el abordaje de las enfermedades neurológicas. A día de hoy, la neuroimagen permite comprender mejor los mecanismos de la enfermedad más allá de sus manifestaciones clínicas, favoreciendo diagnósticos "más precisos y tratamientos cada vez más eficaces".

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