Publicado 22/09/2020 11:50CET

Solo 1 de cada 5 personas conoce las complicaciones cardiovasculares asociadas a la diabetes

El presidente de la Sociedad Española de Diabetes, Antoni Pérez, en un encuentro digital sobre la Diabetes y Riesgo Cardiovascular organizado por Europa Press, Boehringer Ingelheim y Lilly.
El presidente de la Sociedad Española de Diabetes, Antoni Pérez, en un encuentro digital sobre la Diabetes y Riesgo Cardiovascular organizado por Europa Press, Boehringer Ingelheim y Lilly. - EUROPA PRESS

MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

Solo una de cada cinco personas conoce las complicaciones cardiovasculares asociadas a la diabetes, aunque su conocimiento ha aumentado en un 10 por ciento en los últimos tres años, según los resultados de la 'II Encuesta Creencias y Actitudes sobre la Diabetes', realizada por la Alianza Boehringer Ingelheim y Lilly en Diabetes a través de una muestra de 2.812 personas.

La encuesta, presentada este martes en un encuentro digital organizado por Europa Press, revela que los problemas de visión, el pie diabético, los problemas renales y los cardiovasculares son, en este orden, las complicaciones de la diabetes que los pacientes más asocian con esta enfermedad.

Así, apunta que aunque en los últimos años ha aumentado el conocimiento de los pacientes sobre los problemas cardiovasculares, nueve de cada diez (86%) siguen sin asociarlos. Preguntados por los problemas que más les preocupan, las complicaciones cardiovasculares se sitúan en segundo lugar, después de la pérdida de visión o ceguera.

En el encuentro, el presidente de la Sociedad Española de Diabetes (SED), Antoni Pérez, ha apuntado que los motivos por los que estas complicaciones siguen siendo tan frecuentes en los pacientes con diabetes son el diagnóstico tardío y que el tratamiento "no es el adecuado". "Aproximadamente la mitad de los pacientes no están adecuadamente controlados en diabetes tipo 2. Las causas son múltiples, como la falta de la adherencia o la fragmentación de la asistencia sanitaria...", ha explicado.

El presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), Ángel Cequier Fillat, ha apuntado también otras claves. Por ejemplo, ha recordado que los problemas cardiovasculares son los principales responsables en número de muertes en el mundo occidental, mientras que la diabetes es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, "de los más agresivos y con una acción sobre la anatomía vascular mucho más marcada que otros factores".

Asimismo, ha detallado que el incremento de la esperanza de vida experimentado en los últimos años ha introducido dos factores adicionales: "En los pacientes de edad avanzada, la principal causa de muerte es la cardiovascular y, además, tienen mayor probabilidad de tener diabetes. Si se juntan estos dos factores se puede explicar perfectamente por qué estas enfermedades siguen marcando muchos los fallecimientos de pacientes con diabetes".

LAS COMPLICACIONES DE LA DIABETES

El sondeo apunta que a la población general le preocupa más las complicaciones de la diabetes que la propia enfermedad. De hecho, la diabetes tipo 1 y 2 se posicionan entre las enfermedades habituales menos conocidas por la población general. Situaciones como el sobrepeso, la tensión alta e hipercolesterolemia son más conocidas que la diabetes, que solo es mencionada por el 26 por ciento de la población.

"Las personas con diabetes, en general, ven más las complicaciones de su enfermedad que pueden ser invalidantes, como la ceguera, pero no tanto aquellas como los problemas cardiovasculares. Quizá no se le ha dado la importancia que merece a estos riesgos y desde el ámbito sanitario quizá hemos dado la sensación de infravalorar la diabetes", ha reflexionado el doctor José Antonio Saz, miembro de la Junta Directiva de la Federación Española de Diabetes (FEDE) y presidente de la Federación de Diabetes de Aragón.

La enfermedad también se vincula con el sedentarismo, ya que existe una predisposición genética a sufrirla. En este sentido, seis de cada diez la perciben como una enfermedad grave y asociada al sedentarismo. Al respecto, el 70 por ciento de los encuestados asegura que ha incorporado hábitos de vida saludables para prevenir enfermedades como la diabetes. El seguimiento de una alimentación saludable es el hábito que más se ha incorporado.

Los tres expertos han coincidido en advertir en que el estilo de vida es una de las claves para controlar el riesgo cardiovascular, entre otros, en personas que sufren diabetes. Nueve de cada diez pacientes entrevistados afirma haber incorporado hábitos de vida saludable para el control de la diabetes tipo 2 y evitar así la aparición de complicaciones médicas.

FALTA DE INFORMACIÓN DE LOS PACIENTES

Al igual que han apuntado estos especialistas, la encuesta también revela que cuanta más información tienen, mejor cumplen con su seguimiento y control. El sondeo añade un nuevo factor: está aumentando el papel de la familia y amigos en el mantenimiento de buenos hábitos.

Saz ha reconocido que "a veces" falla la formación e información a los pacientes con diabetes, ya que ha detallado que "cuanto más se conoce sobre la enfermedad más fácil es que el paciente evite estos riesgos". "La persona con diabetes más o menos cumple el tratamiento farmacológico pero no tanto la actividad física o la alimentación saludable, por ejemplo. Eso es más fallo de la formación e información que podemos ofrecer", ha añadido.

Solo dos de cada diez entrevistados afirma haber recibido consejos por parte de Atención Primaria, y más del 75 por ciento de los que han recibido información aseguran seguir estos consejos. La encuesta señala que el médico de Atención Primaria permanece como figura clave en el control de la diabetes y es la fuente de información sobre diabetes para los pacientes.

Sobre la influencia de la pandemia de COVID-19 en el control de la enfermedad, el doctor Antoni Pérez ha asegurado que "algunos" han mejorado por "el miedo que representa" la enfermedad del coronavirus, pero ha advertido de que eso es únicamente la "punta del 'iceberg'" de la situación en la gran mayoría de pacientes.

"Tenemos un gran volumen de pacientes que son mucho más dependientes de la continuidad asistencial, que se ha visto interrumpida durante la pandemia. El COVID-19 conlleva un retraso en la asistencia y ahora estamos viendo pacientes que durante estos meses no han recibido la atención y están peor controlados. Las consecuencias de este abandono son más complicaciones más deterioro del control glucémico", ha concluido.

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