Sólo el 33% de pacientes con artritis reumatoide sabe manejar la enfermedad y el 41% no sabe que el daño es irreversible

Actualizado 11/06/2013 16:36:33 CET
EUROPA PRESS

El 90% de los enfermos españoles confiesa que la patología ha afectado negativamente a su calidad de vida

MADRID, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

Sólo el 33 por ciento de los pacientes que padecen artritis reumatoide sabe cómo manejar la enfermedad y el 41 por ciento no conoce que el daño que causa esta patología en las articulaciones es irreversible, según ha mostrado una encuesta mundial realiza a 10.000 personas de 42 países y enmarcada en la campaña 'RA: Join the Fight', realizada por AbbVie.

Este desconocimiento de la enfermedad entre los pacientes españoles, hay unos 400.000 enfermos, contrasta con el que tienen los de otros países ya que, según ha desvelado la investigación, en el resto de estados el 74 por ciento de los afectados sabe lo necesario sobre la manera más adecuada de abordar la artritis reumatoide.

"Estos datos muestran que en España las asociaciones y los reumatólogos tenemos que hacer un esfuerzo muy importante para conseguir que los pacientes se impliquen más en el conocimiento de su enfermedad ya que eso va a beneficiar a su tratamiento y, por consiguiente, a su calidad de vida", ha asegurado el reumatólogo del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid, Indalecio Monteagudo.

Ahora bien, según el estudio, el 89 por ciento de los pacientes españoles aseguran que entienden por qué es importante controlar su enfermedad y el 71 por ciento sienten que su enfermedad está actualmente bajo control. No obstante, el 60 por ciento cree erróneamente que, mientras que no se tenga dolor, la enfermedad está bajo control.

En este punto, el experto ha avisado de que la artritis reumatoide es una enfermedad que "no tiene cura" y que, por tanto, aunque no se tenga dolor es necesario continuar con los tratamientos para que no vuelva a aparecer. "Si no se trata provoca daños devastadores en las articulaciones e, incluso, en diferentes partes del organismo porque, además, suele llevar asociada otras enfermedades", ha recalcado.

Por este motivo, Monteagudo ha destacado la necesidad de que los pacientes acudan al especialista para someterse a un tratamiento y a un seguimiento efectivo de la enfermedad. De hecho, en la encuesta se ha mostrado que el 43 por ciento de los pacientes confiesa que sólo visita a su médico cuando hay un motivo como, por ejemplo, una crisis.

Sin embargo, la investigación ha señalado que los que acuden de forma regular a las consultas médicas tienen un mayor conocimiento de la enfermedad, un plan de manejo de la artritis reumatoide, y se sienten más esperanzados, fortalecidos e, incluso, seguros.

Además, si el 84 por ciento de los pacientes confía en su médico como fuente de información principal para conocer mejor su enfermedad, las asociaciones juegan también un papel fundamental dado que el 35 por ciento de los enfermos confía en ellas, o en otros grupos de apoyo, a la hora de informarse.

"Desde las asociaciones se ofrece información para que la persona sepa afrontar las diferentes etapas de la artritis reumatoide. Y es que, si el paciente es consciente de su enfermedad se involucra más en ella. Por eso es necesario hacerles una llamada de atención para que se pongan en primera persona a tratarla ya que con esa actitud pueden cambiar el transcurso de su enfermedad", ha comentado el presidente de la Coordinadora Nacional de Artritis (ConArtritis), Antonio I. Torralba.

EL 90% HA VISTO EMPEORADA SU VIDA DIARIA

Por otra parte, el estudio ha reflejado que el 90 por ciento de las personas con artritis reumatoide confiesa que su vida se ha visto perjudicada a raíz de la enfermedad. En concreto, el 37 por ciento ha tenido que dejar de trabajar durante algún periodo; el 35 por ciento reconoce que ha sido menos productivo en el lugar de trabajo; y el 33 por ciento señala que se ha visto obligado a cogerse barios días de baja.

No obstante, esta enfermedad no sólo afecta a nivel laboral sino también a otros ámbitos de la vida. De hecho, el 88 por ciento manifiesta que su enfermedad ha tenido un impacto "muy negativo" en su vida sexual; el 65 por ciento asegura que le afecta en la relación con sus amistades; el 70 por ciento cree que su enfermedad interfiere a la hora de relacionarse con su familia; y el 79 por ciento dice que le supone un problema a la hora de participar en actividades sociales.

Por otra parte, y a pesar de estos datos, los expertos han destacado la evolución "tan importante" que han tenido los tratamientos en los últimos diez años y que, según han asegurado, han permitido que cuando la enfermedad se diagnostica a tiempo los pacientes puedan llevar prácticamente una vida normal.

"Han aparecido nuevas herramientas terapéuticas que han hecho que los enfermos ingresen menos en los centros hospitalarios, se operen menos de las lesiones ortopédicas, haya menos bajas laborales y sean pacientes más activos tanto a nivel laboral como social y sexual", ha argumentado el reumatólogo del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

En este sentido, Monteagudo ha asegurado que mientras que en otros países se tarda una media de dos años en diagnosticar la enfermedad, en España este periodo es "mucho menor" ya que, por ejemplo, hay centros hospitalarios en los que en tan sólo 20 días detectan la enfermedad.

"Afortunadamente los médicos de Atención Primaria en España están bastante sensibilizados con esta patología y cuando observan los primeros síntomas en un paciente, automáticamente, lo envían al especialista. Por tanto, el único retraso que se da a la hora de diagnosticar la enfermedad se debe a las listas de espera", ha zanjado el experto en Reumatología.