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MADRID 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
La artritis reumatoide (AR) se presenta en mujeres con más frecuencia, a edades más tempranas y se asocia con una mayor duración de la enfermedad, niveles superiores de dolor, fatiga y discapacidad funcional, por lo que, según el presidente de la Sociedad Española de Reumatología (SER), Marcos Paulino, se debe incluir la perspectiva de género para poder abordar la "investigación y práctica clínica" de la enfermedad de forma adecuada.
Esta enfermedad reumática afecta hasta tres veces más a las mujeres que a los hombres. Además, según el estudio internacional QUEST-RA, las mujeres reportan "mayor actividad de la enfermedad y peor funcionalidad en múltiples indicadores". Por ello, desde el Observatorio de Igualdad de la SER han subrayado la necesidad "urgente" de "integrar la perspectiva de género" para avanzar hacia una Reumatología más precisa, inclusiva y equitativa".
El también jefe del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario de Ciudad Real ha asegurado que van a trabajar para que "la investigación y la atención clínica sean equitativas y tengan en cuenta las diferencias de sexo y género" y para que "los sesgos históricos que pueden afectar tanto al diagnóstico como al tratamiento de nuestros pacientes".
VACÍO DE CONOCIMIENTO
Por su parte, la especialista del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Vall D'Hebron, Helena Borrell, ha recalcado que estas diferencias no se atribuyen únicamente a factores biológicos, ya que "también reflejan cómo el género influye en la búsqueda de atención, la percepción del síntoma o incluso en los tiempos de diagnóstico".
"Las consecuencias de excluir a las mujeres de la investigación clínica" han generado un "vacío de conocimiento" que persiste en enfermedades autoinmunes como la AR.
"Necesitamos datos que se puedan desagregar por sexo y género, ya que, sin esta información, corremos el riesgo de aplicar tratamientos o protocolos que funcionan de forma distinta según el género, o de pasar por alto síntomas o comorbilidades relevantes", ha detallado Borrell. De hecho, diversas cohortes europeas han observado que "las mujeres con artritis reumatoide muestran menor respuesta a determinados tratamientos biológicos y menores tasas de remisión".
Asimismo, tal y como ha explicado Borrell, las mujeres con AR presentan con mayor frecuencia osteoporosis, depresión o ansiedad, condiciones que afectan a su calidad de vida y que "deben integrarse en una valoración clínica más amplia e individualizada".
El presidente de la SER ha sostenido, en este sentido, que "la integración de la perspectiva de género no es un extra sino una herramienta científica que mejora la calidad asistencial", centrándose en la formación de profesionales, la adaptación de protocolos y la recogida de indicadores psicosociales.