La Sociedad Española de Acústica incide en la importancia de proteger los lugares infantiles del ruido ambiental

Archivo - Contaminación acústica.
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Publicado: lunes, 27 abril 2026 14:25

MADRID 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Acústica (SEA) ha destacado la importancia de actuar con prontitud y planificar a largo plazo los lugares en los que los niños pueden estar expuestos al ruido ambiental, ya que la contaminación acústica puede interferir en su aprendizaje y desarrollo cognitivo.

Con motivo del Día Internacional de Concienciación sobre el Ruido, que se celebra el 29 de abril, la SEA se ha hecho eco de dos informes publicados en 2024 y 2025 por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) que indican que la contaminación acústica no solo afecta a la salud de decenas de miles de europeos cada año, sino que también compromete el desarrollo cognitivo y conductual de centenares de miles de niños.

Según estos informes, la contaminación acústica genera en Europa 66.000 muertes prematuras anuales, 50.000 nuevos casos de cardiopatía y, en general, 6 millones de personas tienen trastornos graves del sueño por esta causa. En este sentido, el tráfico rodado es la principal fuente de ruido, especialmente en áreas urbanas densamente pobladas.

Teniendo en cuenta los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el número de personas expuestas a niveles perjudiciales asciende a aproximadamente 150 millones, es decir, uno de cada tres ciudadanos europeos. Además, 92 millones de personas están afectadas solo por el tráfico rodado y 16,9 millones con molestia severa crónica.

Dentro de la exposición nocturna, al menos 72 millones de personas superan el límite nocturno de la END (50 dB), y casi 139 millones lo hacen según los umbrales de la OMS. La fragmentación del sueño provocada por eventos de ruido dispara el cortisol, la adrenalina y la presión arterial, lo que con el tiempo genera daño vascular crónico.

EL RUIDO CRÓNICO EN LOS NIÑOS

Además, el segundo informe, publicado también por la AEMA, señala que los niños constituyen el grupo "más vulnerable" de la sociedad, ya que se encuentran en una fase "crítica" de aprendizaje en la que su cerebro es más susceptible a la interferencia del ruido crónico.

La OMS recomienda que el nivel del ruido en los patios escolares no supere los 55 dB (A) y que en el interior de las aulas no exceda los 35 dB (A). Sin embargo, aproximadamente 14 millones de niños y adolescentes de entre 6 y 17 años están expuestos en Europa a niveles medios de ruido iguales o superiores a 55 dB.

La evidencia científica muestra que el riesgo de problemas cognitivos y conductuales comienza incluso por debajo de este umbral, tanto en el entorno escolar como en el hogar. De hecho, más de 550.000 niños presentan déficit lector atribuido al ruido de transporte en Europa.

En este sentido, el tráfico rodado vuelve a ser el principal responsable, ya que origina el 84 por ciento de los casos de deterioro lector y el 86 por ciento de los trastornos conductuales, con mayor incidencia en entornos urbanos. Este informe, aun así, recoge que los déficits cognitivos pueden reducirse e incluso desaparecer una vez mitigada la fuente de ruido.

Por ello, la AEMA y la OMS señalan medidas eficaces como las limitaciones de tráfico en entornos escolares, mejoras de aislamiento acústico en aulas o una planificación urbanística que mantenga los edificios escolares y residenciales alejados de las principales vías de tráfico.

Al mismo tiempo, proponen la creación de zonas verdes tranquilas como barrera natural frente al ruido y con beneficios adicionales para el aire y el bienestar y programas educativos de sensibilización sobre el ruido como contaminante en el entorno escolar.

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