Archivo - Vista de una maqueta del hospital durante la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid al nuevo Servicio CardiologIA Madrid 365, en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, a 23 de junio de 2026, en Madrid (España). El nuevo servicio Car - Gabriel Luengas - Europa Press - Archivo
MADRID 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
Los Jefes de Servicio de las especialidades quirúrgicas y del Servicio de Anestesiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal han recalcado que la gestión de las listas de espera quirúrgicas en el centro se realizan bajo principios de "profesionalidad, rigor clínico, equidad y transparencia", primando por encima de todo la mejor atención a los pacientes.
Ambos departamentos han remitido un comunicado conjunto en el que, "ante las recientes informaciones aparecidas en distintos medios de comunicación sobre la gestión de las listas de espera", defienden que la inclusión de un paciente en las listas de espera es una decisión "exclusivamente médica" y adoptada por los especialistas atendiendo a "criterios clínicos".
En esta misma línea, apuntan que la asignación de la prioridad se establece "únicamente en función de la gravedad de la patología, el riesgo de deterioro de la salud del paciente y las necesidades asistenciales derivadas de su situación clínica". "Cada facultativo tiene responsabilidad en la gestión clínica de su programación quirúrgica de acuerdo con su servicio", subrayan.
Por tanto, cuando los profesionales consideran que la evolución de un pacientes, o sus circunstancias clínicas, justifican la modificación de su nivel de prioridad respecto a otros pacientes, se pueden "proponer y realizar los cambios oportunos" siempre conforme a los "criterios asistenciales vigentes". En todo caso, los jefe se de servicio son los "responsables últimos" de velar por la correcta aplicación de los criterios.
Así, en caso de detectarse una inclusión o una asignación de prioridad que no se ajusta a los criterios, una de las "obligaciones" de los facultativos es, precisamente, revisar y en su caso "modificar" esa clasificación con el objetivo de garantizar la "equidad y evitar perjuicios" al conjunto de la ciudadanía y los pacientes del centro que esperan una intervención quirúrgica.
Finalmente, los jefes de servicio y los profesionales del Hospital Universitario Ramón y Cajal han reiterado su "firme compromiso" con una asistencia sanitaria pública y de calidad, basada en "decisiones clínicas independientes" y orientadas "exclusivamente al bienestar de los pacientes".
Según informaciones de 'El País' tras tener acceso a documentos correos, dos jefes médicos del centro rebajaron la gravedad de los pacientes para mejorar el balance de sus listas de espera para cirugías a espaldas de los cirujanos.
De acuerdo con el citado diario, 57 pacientes en listas de espera quirúrgica del servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Ramón y Cajal pasaron de la prioridad preferente (antes de 90 días) a normal (antes de 180 días). De ese modo, los responsables ganaban tiempo para lograr que los pacientes fueran operados en plazo.
Por su parte, la consejera de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Fátima Matute, señaló al propio denunciante de ser quien "manipuló las listas de espera de manera irregular" en el Hospital Ramón y Cajal en 57 casos concretos, al tiempo que acusó a la ministra de Sanidad, Mónica García, de "boicotear y generalizar" estos casos al comportarse como una "activista".