La SEICAP destaca la influencia de la contaminación, el clima y la microbiota en el asma infantil

Archivo - Imagen de recurso de una niña con asma.
Archivo - Imagen de recurso de una niña con asma. - COM SALUD - Archivo
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Publicado: lunes, 18 mayo 2026 11:26

MADRID 18 May. (EUROPA PRESS) -

La contaminación, el clima y la microbiota han pasado a ocupar un lugar central en la comprensión del asma infantil, según expertos de la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP), que advierten de que esta enfermedad ya no puede entenderse solo como un trastorno de los bronquios, sino como el resultado de una compleja interacción entre el entorno, las barreras naturales del organismo y el sistema inmunológico de niños y adolescentes.

Según los especialistas, este nuevo enfoque permite comprender mejor por qué las enfermedades alérgicas son cada vez más frecuentes y abre la puerta a formas distintas de abordar el asma desde edades tempranas. "Este marco nos permite avanzar hacia una atención más preventiva y personalizada, con capacidad de influir en la evolución del asma y no limitarse únicamente al control de los síntomas", ha apuntado la vicepresidenta de la SEICAP, Cristina Rivas.

Estas ideas han centrado el debate de la mesa redonda 'Asma: de la cronicidad a la curación', celebrada en el marco del 50.º Congreso de SEICAP, donde pediatras alergólogos han analizado cómo los recientes avances científicos están cambiando la forma de enfocar esta enfermedad.

Uno de los aspectos clave revisados ha sido el estado de la llamada barrera epitelial, una capa de protección que recubre las vías respiratorias y actúa como primera defensa frente a agentes externos. La evidencia disponible muestra que la exposición continuada a factores propios de la vida actual, como la contaminación atmosférica, determinados productos químicos o hábitos ambientales desfavorables, puede dañar esta barrera y facilitar respuestas inflamatorias desreguladas.

"Esto nos obliga a revisar cómo y cuándo intervenimos. Ya no se trata solo de tratar la inflamación cuando el asma está establecida, sino de identificar qué factores la favorecen y actuar antes. En la práctica clínica significa prestar más atención al entorno del niño desde las primeras consultas e identificar exposiciones ambientales que podrían modificarse", ha indicado el miembro del Grupo de Trabajo de Asma de SEICAP y de su Junta Directiva, Óscar Asensio.

EXPOSOMA Y PREVENCIÓN DESDE LOS PRIMEROS AÑOS

Otro de los conceptos centrales abordados ha sido el de exposoma, que se refiere al conjunto de factores ambientales a los que una persona está expuesta a lo largo de su vida. En el caso del asma infantil, elementos como la contaminación, el cambio climático, el aumento de pólenes o ciertos fenómenos meteorológicos no solo desencadenan crisis, sino que pueden condicionar la evolución de la enfermedad con el paso del tiempo.

Para Rivas, "no es posible entender el asma infantil sin tener en cuenta el entorno en el que crece el niño, porque esas exposiciones acumuladas influyen directamente en cómo se manifiesta la enfermedad". Esta mirada se amplía también a los primeros momentos de la vida, cuando el sistema inmunológico se está formando.

Durante la jornada, se ha destacado especialmente la importancia del exposoma interno, y en particular del papel de la microbiota. Factores como la alimentación, el uso precoz de antibióticos o determinadas condiciones ambientales durante el embarazo y los primeros meses, pueden influir en la programación del sistema inmunológico. "Estas etapas tempranas representan una auténtica ventana de oportunidad para la prevención", subraya Rivas .

Los expertos han coincidido en que este nuevo enfoque permite avanzar hacia un manejo más proactivo del asma pediátrica, centrado no solo en aliviar los síntomas, sino en identificar riesgos, intervenir de forma temprana y mejorar la calidad de vida de los niños y sus familias.

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