Archivo - Control del nivel de glucemia en un paciente de diabetes con un glucómetro. - SIMPSON33/ISTOCK - Archivo
MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Observatorio de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (SEDISA) de Diabetes Tipo 1 Autoinmune (DT1) ha demandado este jueves ante la Comisión de Sanidad del Senado el impulso del cribaje de esta enfermedad en población pediátrica, ya que la detección precoz reduciría en más de un 90 por ciento la presencia de cetoacidosis, una complicación potencialmente mortal que ahora presentan el 30 por ciento de los niños cuando son diagnosticados.
El presidente de SEDISA, José Soto Bonel, ha solicitado a la Comisión de la Cámara Alta que inste al Ministerio a realizar un informe de evaluación de la implementación del cribado de DT1 en población infantil. "Se trata de que el Senado contribuya a ordenar el debate y generar la evidencia compartida que permita después actuar con rigor", ha destacado.
Según ha explicado, el informe debería abordar la evidencia científica disponible, las experiencias internacionales y autonómicas, los criterios de población diana, la prueba de cribado más adecuada, los circuitos de derivación y seguimiento como papel central de la pediatría de Atención Primaria y la factibilidad organizativa del Sistema Nacional de Salud y los indicadores de evaluación, con especial atención a cómo garantizar la equidad territorial entre comunidades autónomas.
"El cribado para la detección precoz de la diabetes tipo 1 no es una promesa de futuro, sino una realidad presente: saber a tiempo lo cambia todo", ha subrayado la secretaria de la Junta Directiva de la Federación Española de Diabetes (FEDE), María José Salmerón, quien ha advertido de que el acceso de esta prueba para familiares de primer grado de pacientes, para quienes ya está recomendada, es desigual.
Además, ha abogado por extender este cribado a la población pediátrica general, ya que el 90 por ciento de los nuevos casos se producen en personas sin antecedentes familiares. Por ello, ha subrayado que "la detección precoz de esta condición debería convertirse en una prestación universal del Sistema Nacional de Salud".
HOJA DE RUTA
Durante su comparecencia, el Observatorio SEDISA de Diabetes Tipo 1 Autoinmune ha presentado el documento de posicionamiento 'Una nueva era en la gestión y detección precoz de la diabetes tipo 1 autoinmune: hoja de ruta para la transformación del abordaje', en el que se destaca el reto que suponen las diferencias entre comunidades autónomas en el abordaje sanitario de esta afección.
"La variabilidad territorial es probablemente el problema más injusto de nuestro sistema: que las posibilidades de un niño dependan del código postal en el que ha nacido", ha aseverado la responsable de la Unidad Clínica y de Investigación en Diabetes tipo 1 del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Lía Nattero Chávez, investigadora del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM).
A este respecto, el Observatorio ha destacado que el 67 por ciento de los expertos consultados coinciden en que es una prioridad, de cara a los próximos dos o tres años, reducir la variabilidad territorial y rediseñar los circuitos asistenciales. Asimismo, un 50 por ciento ve necesario avanzar en la mejora de la precisión diagnóstica, la evaluación de la educación terapéutica estructurada y el impulso al cribaje poblacional.
El análisis identifica tres palancas estratégicas o 'tractoras' del modelo, como son la reducción del riesgo de variabilidad territorial, el cambio cultural hacia la prevención proactiva y el rediseño de circuitos asistenciales, todas con un nivel de consenso superior al 40 por ciento.
También reúne un alto consenso la priorización de la equidad en las estrategias que se lleven a cabo. De hecho, los indicadores para evitar la desigualdad entre comunidades son considerados imprescindibles por el 83 por ciento del panel.
Los indicadores de resultados clínicos, los PROMs, que miden la calidad de vida referida por el propio paciente, y los indicadores de proceso alcanzan el 91,7 por ciento de valoraciones. Los PREMs, que recogen la experiencia del paciente con el sistema sanitario, obtienen un 83,3 por ciento.