Publicado 21/12/2020 14:40CET

SECPAL y AECPAL avisan de que dignidad al final de la vida es "mucho más" que el derecho a morir

Cuidados paliativos
Cuidados paliativos - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / PIKSEL - Archivo

MADRID, 21 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y de la Asociación Española de Enfermería en Cuidados Paliativos (AECPAL) han avisado, con motivo de la aprobación en el Congreso de los Diputados de la proposición de Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, que dignidad al final de la vida es "mucho más" que el derecho a morir.

"Desde la postura que venimos manteniendo de respeto absoluto a todas las opiniones y sensibilidades individuales que existen en relación con este debate, consideramos que es sumamente simplista reducir el derecho a morir con dignidad al objeto de esta ley. Porque lo que nosotros entendemos por dignidad al final de la vida abarca mucho más que la posibilidad de decidir cuándo se quiere morir", han dicho.

Como sociedades científicas, desde SECPAL y AECPAL creen que el concepto de "dignidad" en los procesos de enfermedad avanzada o final de vida es mucho más amplio y complejo, y exige que se garanticen más derechos, además del cuándo.

"Dignidad también es decidir con quién quiere morir, sin ningún tipo de limitaciones, un derecho que actualmente tampoco está garantizado, tal y como se ha constatado en la actual pandemia. Durante los últimos meses se ha impedido categórica y sistemáticamente que miles de personas fallecieran acompañadas, vulnerándose claramente el derecho a la autonomía del paciente", han aseverado.

Como aproximación a lo sucedido, el Grupo de Investigación de AECPAL ha publicado en el último número de la revista 'Medicina Paliativa' un estudio en el que, en base a la experiencia de 335 profesionales de Enfermería de todo el país, se pone de manifiesto que el 49,8 por ciento de los pacientes con COVID-19 en situación de últimos días que atendieron durante los meses de abril y mayo no pudieron despedirse de sus seres queridos.

Sólo en el 6,8 por ciento de los casos esta despedida se produjo en el momento del fallecimiento. En cuanto a los pacientes sin COVID-19 en situación de final de vida, las enfermeras encuestadas manifestaron que no se produjo despedida en el 17,8 por ciento de los casos, siendo el 22,7 por ciento en el momento del fallecimiento.

Debido al aislamiento al que los pacientes estaban sometidos en esos meses, los autores del estudio también preguntaron a los profesionales de Enfermería si habían encontrado a pacientes fallecidos al entrar a su habitación: el 52,4 por ciento de los encuestados respondieron afirmativamente en relación con el grupo de afectados con COVID-19, mientras que el porcentaje fue del 46,2 por ciento en el grupo de pacientes sin COVID.

"Datos como estos ponen de manifiesto que, a pesar de la existencia de protocolos de acompañamiento y del gran esfuerzo realizado por los sanitarios para humanizar la asistencia, la soledad ha estado muy presente en los pacientes en situación de últimos días, lo que supone un importante coste emocional para las familias en duelo, al igual que para los propios profesionales", han dicho las organizaciones.

Esta realidad, apostillan, que sigue produciéndose y que ha incrementado hasta "límites insoportables" el sufrimiento de los pacientes y de sus seres queridos, no puede considerarse en ningún caso morir con dignidad. Dicho esto, han recordado que existe una "incuestionable" evidencia de que, en la mayoría de los casos, los cuidados paliativos garantizan un alivio eficaz del sufrimiento ante enfermedades avanzadas o procesos de final de vida mediante una atención integral, multidisciplinar y centrada en la persona y en su familia. Pero este derecho sigue siendo inalcanzable para miles de personas en nuestro país.

"Si la respuesta a las necesidades de estas miles de personas que necesitan unos cuidados paliativos de calidad continúa sin estar garantizada por una ley nacional que comprometa de igual forma a todo el territorio (como así será en el caso de la eutanasia), se está dando a entender que la única alternativa garantizada para dejar de sufrir cuando se padece una enfermedad grave e incurable o una enfermedad grave, crónica e invalidante" es dejar de vivir", han argumentado.