Actualizado 17/04/2013 13:45:06 +00:00 CET

La SEC avisa de que el control del gasto sanitario está "frenando" la implantación de nuevos anticoagulantes

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MADRID, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Sociedad Española del Corazón (SEC), Vicente Bertomeu, ha avisado de que el control del gasto sanitario en España está "frenando paulatinamente" la implantación de nuevos anticoagulantes y, ha recordado que aunque esté previsto que en los próximos meses entren en el mercado nuevos fármacos como apixaban, las políticas de austeridad actuales están "frenando" su implantación.

De hecho, ha proseguido, mientras que los antivitamina K tienen un coste inicial de 3 euros mensuales, los nuevos fármacos elevan su coste entre 80 y 90 euros mensuales. Un precio que, según ha asegurado, ralentiza su incorporación en el mercado, pese a que se ha demostrado que estos nuevos anticoagulantes son "tan eficaces" como los antivitamina K en la prevención del ictus, y que, además, reducen la hemorragia intracraneal y no necesitan controles periódicos.

Bertomeu se ha pronunciado así durante la XII Reunión de la Sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC, donde, además, ha advertido de que la reducción del gasto sanitario tendrá efectos "negativos" en el tratamiento de los pacientes, especialmente en las enfermedades de alto riesgo y crónicas como, por ejemplo, las arritimias.

"Aunque las autonomías prioricen en el coste de los tratamientos hay que tener también una visión a medio y largo plazo integrando todas las variables que determinan el coste final. Nuestra prioridad debe residir en el beneficio del paciente, ya que a la larga también significará una reducción del coste", ha apostillado.

En España unas 450.000 personas reciben un tratamiento con anticoagulantes y de estas, a la gran mayoría se les administra para tratar la fibrilación auricular y evitar así el riesgo de ictus.

"Son diversos estudios americanos los que han señalado que en el año 2050, la población que padecerá fibrilación auricular se habrá duplicado o incluso triplicado, lo que provocará un aumento considerable de pacientes que deban usar algún tipo de fármaco anticoagulante", ha explicado el presidente de la sección de Electrofisiología y Arritmias de la SEC, Ángel Moya.

Por último, los expertos han recordado que para lograr el ahorro en el tratamiento de la fibrilación auricular, es tan importante seleccionar el anticoagulante correcto, como saber identificar a los pacientes a los que se les debe administrar.

"Debemos buscar intencionadamente la fibrilación auricular, especialmente entre aquellos pacientes que sufran algún otro factor de riesgo cardiovascular como hipertensión, diabetes o edad avanzada, con el objetivo de disminuir la tasa de ictus. La colaboración con los médicos de asistencia primaria es imprescindible, ya que a todos los pacientes que son visitados por cualquier causa se les debería tomar el pulso, y en el caso que este fuera irregular, realizarles un electrocardiograma para verificar que no padece fibrilación auricular", ha zanjado Moya.