Satse reclama de nuevo al Gobierno el traspaso de la sanidad penitenciaria: "Ya no hay excusas"

Cárcel
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Publicado 04/10/2018 16:32:39CET

MADRID, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Sindicato de Enfermería (Satse), Manuel Cascos, se ha dirigido por carta al ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, para que impulse el proceso de traspaso de los servicios sanitarios dependientes de Instituciones Penitenciarias a los gobiernos autonómicos, ya que "lleva cerca de 14 años en la vía muerta, sin que ningún gobierno de solución a los problemas a los que se enfrentan los profesionales sanitarios y las personas privadas de libertad".

En la misiva remitida al titular de Interior, Cascos le recuerda a Marlaska que el PSOE demandó en "distintas ocasiones" al Ejecutivo de Mariano Rajoy que hiciese efectivo el mandato contenido en la Disposición Adicional Sexta de la Ley 16/2003, de 28 de mayo, de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, y que debería haberse llevado a cabo el 1 de diciembre de 2004.

"En los últimos 14 años hemos oído numerosas declaraciones de buenas
intenciones en el Congreso, en el Senado, en los medios de comunicación
pero, gobierno tras gobierno, sea del signo político que sea, el traspaso sique enquistado y no se da una solución a las cerca de 60.000 personas que se encuentran en las cárceles españolas", critica Cascos.

El sindicato considera que el actual Gobierno, tras la Proposición no de Ley presentada por su partido en febrero en el Congreso reclamando el
traspaso, "no tiene excusa alguna" para avanzar en las negociaciones necesarias de cara a acordar con los diferentes ejecutivos autonómicos las condiciones del traspaso, así como la financiación necesaria en cada uno de los casos.

"RECURSOS DUPLICADOS Y MALA COORDINACIÓN"

Satse asegura que, en la actualidad, coexisten dos sistemas sanitarios públicos que están desarrollando sus funciones de forma paralela, "duplicando, en ocasiones, recursos, y que no mantienen unos canales de comunicación y coordinación adecuados". "Por ello, las personas privadas de libertad no disfrutan de una asistencia sanitaria en condiciones homologables a la que reciben el resto de ciudadanos", lamentan.

En este sentido, la organización sindical alude, a modo de ejemplo, al hecho de que no se comparte la historia clínica con el resto de la sanidad pública, por lo que los profesionales de los centros penitenciarios "desconocen las patologías del preso al ingresar y a los de los servicios de salud les ocurre lo mismo cuando deja la cárcel, con los déficits y riesgos que ello conlleva para los pacientes".

Por otra parte, Satse critica que los profesionales sanitarios que trabajan en las cárceles españolas, entre ellos, los enfermeros, "no tienen las mismas condiciones laborales que sus compañeros dependientes de los servicios autonómicos de salud". Por ello, defienden que, una vez sea transferido el personal a las comunidades autónomas, éste se convierta en personal estatutario del servicio de salud correspondiente, con la consiguiente equiparación salarial y laboral.

"Salvo en las comunidades autónomas de Euskadi y Cataluña, los enfermeros y el resto de profesionales sanitarios que trabajan en los
centros penitenciarios españoles siguen dependiendo del Gobierno estatal, concretamente del Ministerio del Interior", recuerdan en última instancia.