Actualizado 17/03/2022 11:36

SATSE estará "vigilante y alerta" para que las farmacias "no se conviertan en centros de salud"

Archivo - Imagen de recurso de una farmacia
Archivo - Imagen de recurso de una farmacia - RICADO RUBIO/EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Sindicato de Enfermería SATSE ha asegurado que permanecerá "vigilante y en alerta" para que las empresas privadas que representan las oficinas de farmacia no se conviertan en un centro de salud, tal y como pretende el Consejo General de Colegios Farmacéuticos, tras hacerlo público recientemente.

SATSE afirma que desde el Consejo General de Colegios Farmacéuticos se ambiciona y establece como objetivo claro incorporar a las oficinas privadas de farmacia la realización de cuestiones asistenciales que son exclusivas de la sanidad pública, así como de los profesionales de Enfermería y otras categorías profesionales que desarrollan su labor asistencial y de cuidados en la misma.

"Cuestiones todas ellas que pertenecen al ámbito de la sanidad pública y sus profesionales y que el interés de los farmacéuticos por hacerse con ellas obedece a una intención desmedida por ampliar su negocio como empresa privada a costa de debilitar la Atención Primaria y, con ello, poner en riesgo algo tan vital y esencial como es la salud de las personas", ha puntualizado el sindicato.

Al respecto, recuerda al Consejo General de Colegios
Farmacéuticos que toda la normativa y legislación existente circunscribe y enmarca al farmacéutico de las oficinas privadas de farmacia en torno al medicamento, "ese es su campo de actuación y nada más". Para SATSE, los términos intencionadamente usados de manera "torticera", como "farmacia comunitaria" o "farmacia asistencial", no existen, afirmando que "son términos virtuales inventados por el Consejo de Farmacéuticos para confundir a
la población".

Asimismo, el Sindicato de Enfermería subraya que no se observa en la hoja de ruta del Consejo General de Colegios Farmacéuticos referencia alguna a acabar con el monopolio de los farmacéuticos para abrir una oficina de farmacia, bloqueando con ello el libre mercado y la libre competencia. "España es el único de todo el entorno europeo que mantiene esta situación anacrónica e
inaceptable, propia de épocas pasadas y que favorece que las farmacias pasen de padres a hijos", ha concluido.