Publicado 27/05/2022 11:19

Satse denuncia que el sistema sanitario sigue "sin estar preparado" para hacer frente a enfermedades "imprevisibles"

Archivo - Manuel Cascos, presidente de Satse
Archivo - Manuel Cascos, presidente de Satse - SATSE - Archivo

MADRID, 27 May. (EUROPA PRESS) -

El sindicato de Enfermería (Satse) ha avisado de que la viruela del mono demuestra que estamos cada vez más expuestos a enfermedades imprevisibles que pueden originar futuras crisis de salud pública, al tiempo que ha denunciado que el sistema sanitario sigue "sin estar preparado" porque, tras la pandemia del Covid-19, el conjunto de administraciones públicas y partidos políticos han vuelto a su política de "brazos cruzados y oídos sordos".

Así, ha advertido de que la irrupción de la viruela del mono en España y otros países europeos, como Reino Unido, Suecia, Italia o Portugal, supone un nuevo "toque de atención" de que, "en cualquier momento y de manera imprevista", podemos enfrentarnos a una crisis de salud pública de imprevisibles y desconocidas consecuencias para la seguridad y salud de más de 47 millones de personas.

Según informan los expertos, esta enfermedad de presencia desconocida en nuestro país hasta la fecha puede llegar a ser grave en personas vulnerables, como aquellas con sistemas inmunitarios débiles, mujeres embarazadas y niños pequeños, y provocar adenopatías (inflamación o hinchazón en los ganglios linfáticos), que pueden ser muy dolorosas.

Su contagio se produce a través del contacto cercano con la persona infectada, gotitas respiratorias y materiales contaminados (ropa de cama, toallas, utensilios de cocina). En este sentido, el sindicato ha subrayado que, ante una realidad sanitaria "cambiante, impredecible y llena de nuevos riesgos y peligros", el sistema sanitario sigue "malviviendo" con un "déficit estructural y crónico" de recursos y medios, los cuales son cada vez "más escasos" a pesar de que las necesidades asistenciales y de cuidados del conjunto de la sociedad son cada vez mayores y seguirán aumentando con el paso de los años.

"Todos los expertos y especialistas consultados advierten que la pandemia del Covid-19 no será, lamentablemente, la última y coinciden en la urgente necesidad de reforzar y mejorar nuestro sistema sanitario para evitar que nuevas crisis sanitarias conlleven tanto dolor y sufrimiento para cientos de miles de personas como el vivido en los dos últimos años", han apuntado desde la organización sindical.

No obstante, todas las advertencias y recomendaciones desde el mundo científico y sanitario están cayendo, una vez más, "en saco roto" para el conjunto de gestores públicos y políticos que, "en lugar de poner en marcha con capacidad de reflejo estrategias reales de prevención y de incremento y optimización de recursos y medios, se limitan a cruzar los dedos esperando que durante su mandato o legislatura "no pase nada".

Ejemplos, apunta Satse, son el descenso del gasto sanitario público ya anunciado a Europa por parte del Gobierno hasta llegar al 6,7 por ciento en 2025, mientras la media en Europa está en el 10 por ciento, o las políticas de desinversión en personal sanitario, especialmente de enfermeras, que están ya ejecutando, o prevén hacer, la práctica totalidad de las comunidades autónomas.

Al respecto, el sindicato ha incidido en que los responsables públicos y políticos siempre confían en que el conjunto de la ciudadanía tenga la "memoria muy corta" y no recuerde los compromisos adquiridos tiempo atrás, algo especialmente grave cuando se trata de medidas y actuaciones que afectan a lo que más nos importa a todos como es nuestra salud, bienestar integral y calidad de vida.

"Lo mejor que saben hacer nuestro dirigentes y políticos es reflejar en un documento un ambicioso listado de compromisos con términos grandilocuentes y ostentosos, que finalmente no se implementan ni ejecutan con las recurrentes excusas de que compete hacerlo a su rival político o que se hará a medio y largo plazo", ha asegurado la organización sindical.

Finalmente, ha confiado en que la viruela del mono no origine "graves consecuencias" en la salud ciudadana y sistema sanitario, como así parecen apuntar los expertos consultados, si bien ha insistido en que debe considerarse, en todo caso, como una "indudable" señal de aviso que debería llevar a la acción a gobiernos y partidos bajo el principio de "más vale siempre prevenir que curar".