Sanidad incluye la micropigmentación de la areola, el cribado de cérvix y la ampliación de audífonos desde el 1 de junio

Publicado 29/04/2019 13:36:56CET
JUNTA DE ANDALUCÍA - Archivo

Esperan que en 10 años la cobertura del cáncer de cervix se aproxime al cien por ciento de la mujeres objetivo

MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

El próximo 1 de junio entrará en vigor la ampliación de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS), aunque desde esa fecha las CCAA tendrán seis meses más para adaptar sus respectivas carteras de servicios. Concretamente, se incorpora la implantación del cribado poblacional de cáncer de cérvix, el lector ocular, la micropigmentación de la areola mamaria y del pezón como parte de la reconstrucción mamaria y a la ampliación de la edad de financiación de los audífonos y la actualizando el catálogo común de
prestación ortoprotésica.

La ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social en funciones, María Luisa Carcedo, presentaba el pasado viernes al Consejo de Ministros esta orden ministerial, que actualiza el Real Decreto 1030/2006, publicada este sábado en el BOE, en la que se amplían la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud (SNS) y que, con una inversión de cinco millones de euros, reportará un ahorro de 20,5 millones.

En relación a las mujeres mastectomizadas, la orden explicita que la micropigmentación de la areola mamaria y el pezón forman parte de la reconstrucción mamaria con el fin de garantizar que esta restauración se ofrezca de forma homogénea en todo el Sistema Nacional de Salud. Así, en el plazo de cinco años a contar desde la entrada en vigor de la orden todas las comunidades autónomas, y las Ciudades de Ceuta y Melilla en coordinación con el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (MUFACE), el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (ISFAS) y la Mutualidad General Judicial (MUGEJU) deberán facilitar la micropigmentación de la areola mamaria y del pezón como parte de la reconstrucción mamaria dentro de la cartera común de servicios.

Al mismo tiempo, la nueva cartera de servicios incluye facilitar un lector ocular u otro sistema de comunicación similar a pacientes con trastornos neuromotores graves con afectación de ambos miembros superiores e imposibilidad de comunicación oral o escrita. Con ello se pretende conceder una mayor autonomía y calidad de vida a estos pacientes.

Así, se recomienda su uso a pacientes con trastornos neuromotores graves, con afectación severa de ambos miembros superiores e imposibilidad de comunicación oral o escrita, fundamentalmente pacientes con esclerosis lateral amiotrófica, trombosis de la arteria basilar, parálisis cerebral infantil, traumatismo craneoencefálico y mielinolisis pontina, con suficiente capacidad mental, intelectual, de aprendizaje y de control para su manejo de forma segura y eficaz.

Asimismo, se van a financiar otros 58 tipos de prótesis como, por ejemplo, prótesis de mama y de restauración facial, pabellones auriculares, globos oculares y prótesis de maxilares. También las prótesis auditivas: audífonos y recambios de componentes externos de implantes auditivos (implantes cocleares), así como recambios de componentes externos de implantes quirúrgicos (componentes externos del estimulador diafragmático o electroestimulador del nervio frénico). Para todas ellas se determinan los tipos de productos incluidos, la complejidad de la elaboración, vida media y el importe máximo de financiación.

En cuanto a los audífonos, se incrementa la edad de financiación, desde los 16 años actuales, hasta los 26 años de forma gradual. Para que esta ampliación sea sostenible para el Sistema Nacional de Salud, se acordó que se hiciera de forma gradual, de manera que se financien los audífonos inicialmente hasta los veinte años y se incorpore cada año un tramo de edad mínimo de dos años, hasta alcanzar los veintiséis años.

CÁNCER CÉRVIX: SU IMPLANTACIÓN SERÁ PROGRESIVA

En concreto, se ha incluido el cribado del cáncer de cérvix entre la población femenina española entre 25 y 65 años. Así entre 25 y 34 años a través de citologías cada tres años, y en las edades comprendidas entre 35 y 65 años mediante la determinación del virus del papiloma humano de alto riesgo. En este caso, si la prueba es negativa, se repetirá la determinación a los 5 años, y si es positiva, se realizará una citología.

"La complejidad de la puesta en marcha de un cribado poblacional
con las adecuadas garantías de calidad y la necesaria reevaluación del programa por la llegada a la edad de cribado de las primeras cohortes de mujeres vacunadas frente al VPH, exigen que su implantación se haga de forma gradual", señala el BOE, donde se explica que, en el caso de mujeres vacunadas que alcancen la edad de cribado el programa deberá irse adaptando a la evidencia científica disponible.

Para su implantación, destaca que se hará de forma progresiva de manera que en el plazo de cinco años a contar desde la entrada en vigor de la presente orden todas las comunidades Autónomas y las Ciudades de Ceuta y Melilla en coordinación con el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (en adelante, INGESA), la Mutualidad General de Funcionarios Civiles del Estado (en adelante, MUFACE), el Instituto Social de las Fuerzas Armadas (en adelante, ISFAS) y la Mutualidad General Judicial (en adelante, MUGEJU) deberán haber iniciado este programa y en diez años la cobertura entendida como invitación a participar, se aproximará al cien por ciento.

Actualmente se ya se recogía el cribado de cáncer de cérvix. La introducción de la vacuna frente al virus del papiloma humano (en adelante, VPH), las técnicas de detección del VPH, la llegada a la edad de cribado de las primeras cohortes de mujeres vacunadas frente al VPH, y los avances en el conocimiento científico, reflejados en la actualización de las guías europeas para la garantía de calidad en el cribado de cáncer de cérvix, plantearon la necesidad de revisar la manera en que el Sistema Nacional de Salud está ofertando este cribado, fundamental para la prevención de este tipo de cáncer en España.

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