África Subsahariana pierde 1.500 millones de euros en formar a médicos que después emigran a países ricos

Actualizado 25/11/2011 13:22:48 CET
MSF
Reuters

Países ricos de destino como Reino Unido ahorran así unos 2.039 millones de euros

LONDRES, 25 Nov. (Reuters/EP) -

Los países del África Subsahariana que invirtieron en formar nuevos médicos han acabado perdiendo 2.000 millones de dólares (unos 1.509 millones de euros), porque estos facultativos, una vez que adquirían experiencia, abandonaban su hogar en busca de trabajos más prósperos en países ricos. Así lo ha señalado un estudio de la University of Ottawa, en Canadá, publicado en el 'British Medical Journal'.

Según este trabajo, liderado por el investigador Edward Mills, responsable de Salud Global en la University of Ottawa, muestra que Sudáfrica y Zimbabue sufren las peores pérdidas económicas generadas por la emigración de estos médicos, mientras que Australia, Canadá, Reino Unido y Estados Unidos fueron los principales beneficiados de la llegada de estos profesionales formados en el extranjero.

Mills ha pedido a los países de destino que reconozcan este desequilibrio e inviertan más en formar y desarrollar sistemas de salud en los países que perdieron a sus médicos.

"Muchos países ricos de destino, que además forman a menos doctores de los que necesitan, dependen de los médicos inmigrantes para hacer frente a este déficit", señala, recalcando que los países con menores ingresos "están pagando la formación de los profesionales que después mantienen los servicios sanitarios de los países desarrollados".

Para los expertos la migración, también denominada 'fuga de cerebros', de los profesionales sanitarios formados desde los países más pobres hacia los más ricos agrava el problema de sistemas sanitarios de los países pobres, ya débiles de por sí, que luchan contra epidemias de enfermedades infecciosas como el VIH/sida, la tuberculosis y la malaria.

EL AHORRO DE LOS PAÍSES RICOS

En 2010, la Organización Mundial de la Salud (OMS) adoptó un código de buenas prácticas sobre el reclutamiento internacional de personal sanitario, que subrayaba el problema de la 'fuga de cerebros' en el campo de la sanidad y pedía a los países ricos que ofrecieran ayuda financiera a las naciones pobres más afectadas.

Utilizando varios datos incluidos en los informes publicados sobre inversión de la UNESCO en educación primaria y secundaria, el equipo de Mills calculó el coste de formar doctores --pasando la educación primaria, secundaria y la facultad de Medicina-- en los nueve países subsaharianos con algunas de las mayores tasas de VIH del mundo. En concreto, estudiaron a Etiopia, Kenia, Malawi, Nigeria, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabwe.

Los investigadores después compararon las cifras para calcular cuánto pagan los países de origen para formar doctores y cuánto ahorran los países ricos empleándoles. El resultado fue que los gobiernos de países pobres gastan entre 21.000 dólares (unos 15.860 euros) --que es la cifra de Uganda-- y 59.000 dólares (unos 44.560 euros), en Sudáfrica, para formar médicos, que después en muchos casos van a trabajar a países ricos.

Según indican los investigadores, "entre estos nueve países del África Subsahariana que figuran entre los más afectados por el VIH/sida, se han perdido más de 2.000 millones de dólares de inversión por la emigración de estos nuevos médicos". "Nuestros resultados indican que Sudáfrica incurre en los mayores costes para formar médicos y presenta las mayores pérdidas en retorno de la inversión", sentencia.

Los resultados sugieren también que los beneficios de esta situación para países como Reino Unido están alrededor de los 2.700 millones de dólares (unos 2.039 millones de euros) y para Estados Unidos, en los 846 millones de dólares (638,7 millones de euros). Los beneficios de Australia se han estimado en 621 millones de dólares (468,8 millones de euros) y los de Canadá en 384 millones de dólares (289,8 millones de euros), en las mejores circunstancias.