Sanz afirma que quien quiera servicios sanitarios en La Rioja "tendrá que pedirlos y los tendrá que acordar"

Actualizado 17/11/2011 14:21:59 CET
EUROPA PRESS

LOGROÑO, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

El presidente del Gobierno de La Rioja, Pedro Sanz, ha afirmado esta mañana, en relación al problema sanitario entre la región con el País Vasco, que "quien quiera servicios en La Rioja, tendrá que pedirlos y los tendrá que acordar, y mientras tanto no habrá nada".

El jefe del Ejecutivo riojano ha comparecido ante los medios de comunicación para abordar la negativa del Gobierno de La Rioja de atender a pacientes de Rioja Alavesa en los servicios sanitarios de la comunidad, más allá de las Urgencias.

Sanz ha indicado que el "problema no es de La Rioja", algo que "ya se lo hemos dicho al Ministerio" de Sanidad. De hecho, ha afirmado que "lo tienen fácil. Si creen que el Gobierno riojano ha cometido alguna irregularidad con este tema, que nos obligue, a ver si son capaces".

Ha acusado al Ministerio de usar este asunto de manera "partidista", al tiempo que ha apuntado que el Ejecutivo central "lo que debiera era pagarnos la financiación que prometió Zapatero para el Hospital San Pedro", y también "tener la delicadeza de habernos llamado a una reunión para conocer lo que ocurría".

En este sentido, Sanz ha desvelado que el 1 de diciembre se firmará una adenda con el Gobierno de Navarra del convenio de 2009 para la atención del municipio de Viana, próximo a La Rioja, y con el que también había problemas en la atención de pacientes. Ha indicado que a Navarra "no le ha hecho falta ir a hablar con el papá para decir que el vecino es malo; han venido aquí y nos hemos puesto de acuerdo".

SERVICIOS CON ACUERDO

El presidente riojano ha indicado que su Gobierno ha apostado por prestar la sanidad de "mayor calidad, más cercana y con más servicios para los ciudadanos, sabiendo que nos cuesta dinero y que tenemos que pagar". De hecho "cuando mandamos a alguien fuera del sistema, pagamos".

"Los riojanos están satisfechos con su sanidad y no plantean ningún problema al Gobierno de La Rioja" ha añadido, para a continuación, indicar que "estos servicios están a disposición de cualquier ciudadano de cualquier comunidad autónoma, el que quiere que los pida, para llegar a un acuerdo, y el que no, no".

Ha negado que se esté produciendo una "desatención" de pacientes, puesto que "tienen el servicio en Vitoria" y "si les gusta el de La Rioja que acuerden con nosotros la prestación del servicio, porque esto ha salido del bolsillo de los riojanos". De hecho, "cuando pedimos la financiación del San Pedro en el Congreso, los parlamentarios vascos votaron en contra".

"AVALANCHA DE PACIENTES"

Sanz ha indicado que "los recursos están para compartir, sin que eso nos suponga algo gravoso", y "aquí estamos, si quieren que nos llamen, que vengan a La Rioja y ahí hablaremos".

El presidente riojano ha asegurado que desde el 2007, al abrirse el Hospital San Pedro, "siendo prácticamente el único hospital con habitaciones individuales, con el nivel alto de calidad, se han ido multiplicando" las derivaciones. De hecho, desde que La Rioja "mejoró su sanidad, ha habido una avalancha de traslados incorrectos de País Vasco y Navarra".

De hecho, ha aclarado que la atención de pacientes vascos en La Rioja se trata de personas derivada por los médicos de Atención Primaria de Osakidetza y no por el Sistema de Información del Fondo de Cohesión, que "es como debería de ser si tuvieran que ser atendidos por el Servicio Riojano de Salud".

Entre enero y octubre de 2011, se han atendido 18.631 consultas de pacientes de Álava en La Rioja, así como otras pruebas como 323 ciclos de quimioterapia y 681 ingresos. Además, ahora sigue atendiendo a pacientes vascos y tiene previstas 820 consultas, se van a realizar 217 pruebas diagnósticas y 121 pacientes vascos están incluidos en lista de espera riojanas.

SIN PRESIONES

Sanz ha reconocido que al principio hubo un contacto con el Gobierno vasco, en Casalarreina, y su posición es que "atendamos, y la reacción final ir al Ministerio a llamar al papá para decir que éramos malos nosotros". Ha apuntado que en la primera reunión "ya nos quisieron engañar, diciendo que atendiéramos y ya hablaríamos el año que viene".

A partir de ahí, el presidente riojano ha negado cualquier contacto con el Gobierno vasco, así como haber recibido presiones de ningún estamento. En este sentido, ha afirmado que "no creo que nadie me presione, porque sabe cual es la reacción del presidente del Gobierno de La Rioja cuando defiendo los intereses y el dinero de los riojanos". "No se trata de presiones, sino que cada uno asuma sus competencias".

El jefe del Ejecutivo riojano ha indicado que con esa comparecencia se "zanjaba" este "situación que nos viene de manera indirecta". Ha apuntado que de este asunto "no tienen la culpa los vascos, sino el Gobierno que tienen que podían haber invertido más" en sanidad.