Los Reyes inaugurarán mañana el Monumento a las Víctimas, realizado con las piezas de vidrio más grandes del mundo

Actualizado 10/03/2007 14:26:33 CET

MADRID, 10 Mar. (EUROPA PRESS)

Los reyes don Juan Carlos y doña Sofía presidirán mañana, coincidiendo con el tercer aniversario de los atentados terroristas que se produjeron en Madrid el 11 de marzo de 2004, la inauguración del Monumento a las Víctimas del 11-M, que se ha construido frente a la Estación de Atocha con las piezas de vidrio macizo más grandes del mundo.

En este acto, que comenzará a las 11,45 horas y en el que no habrá discursos, ya que el protagonismo será para la composición musical 'El Canto de los Pájaros' de Pau Casals, estarán presentes el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy.

También asistirán el vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, y los ministros de Asuntos Exteriores y Cooperación y de Fomento, Miguel Ángel Moratinos y Magdalena Álvarez, respectivamente, así como la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, y el alcalde de la capital, Alberto Ruiz-Gallardón.

Además, a la inauguración del monumento acudirán los presidentes del Congreso de los Diputados, el Senado y la Asamblea de Madrid, Manuel Marín, Javier Marín y Concepción Dancausa, respectivamente, entre otras personalidades.

MONUMENTO DE VIDRIO DE 11 METROS DE ALTURA.

La escultura está formada por una cúpula cilíndrica de vidrio de 11 metros de altura, que se está construyendo con unas piezas especiales de 30x20x7 centímetros, las medidas más grandes que este material permite, según indicó, en declaraciones a Europa Press, Esaú Acosta, arquitecto del estudio Fascinante Aroma a Manzana (FAM), ganador del concurso para diseñar el monumento en homenaje a las víctimas.

La escultura, actualmente tapada con una gran lona, se erige frente a la entrada del AVE de la Estación de Atocha, en la confluencia del paseo de la Infanta Isabel, la avenida de Ciudad de Barcelona y la calle Alfonso XII.

Mauro Gil-Fournier, otro de los componentes de FAM junto a Esaú Acosta, Raquel Buj, Pedro Colón de Carvajal y Miguel Jaenicke, explicó que la escultura deberá ser visitada "desde abajo" para apreciar "el aire y la atmósfera que se respira desde la sala interior" y entender así su significado.

En declaraciones a Europa Press Televisión, Gil-Fournier aseguró que sólo desde el interior de esta sala, que han denominado 'Vacío Azul', se hace "visible" y se puede entender el sentido del monumento, a pesar de que la parte de arriba del mismo, compuesta por una cúpula de vidrio, es "la que mejor se va a ver".

UN MONUMENTO CON DOS PARTES RELACIONADAS.

La columna de vidrio que conforma el monumento tiene dos partes íntimamente relacionadas y carentes de sentido una sin la otra. En concreto, una cúpula irregular de vidrio y una sala justo debajo de ella, construida con una membrana de un material denominado ETFE, desde donde se podrá leer los mensajes que los madrileños escribieron y depositaron en las inmediaciones de las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, así como en la calle Téllez, en los días posteriores a los atentados.

Esta sala estará asilada del ruido exterior, por lo que el silencio y la luz serán sus protagonistas. En total, el monumento tiene un peso de 160 toneladas y es totalmente transparente e incoloro, ya que los bloques de vidrio macizo irán pegados unos a otros con un pegamento adhesivo especial.

Gil-Fournier indicó que el diseño de la escultura nació "de la expresión y del sentimiento común de la sociedad española" tras los atentados, así como del intento de transmitir la "inmaterialidad" de esos sentimientos y de "hacerlos eternos".

El arquitecto de FAM también apuntó que al ver desde abajo los mensajes escritos en homenaje a las víctimas, estas palabras "flotarán" alrededor de los visitantes del monumento, y subrayó el objetivo de este efecto es intentar lograr que los mensajes "permanezcan allí para siempre de alguna manera".