Reclasificar trastornos bipolares no beneficia a pacientes pediátricos

Actualizado 20/05/2010 13:15:01 CET

MADRID, 20 May. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Hastings Center y la Stony Book University, en Estados Unidos, aseguran que la reclasificación de los trastornos bipolares y la definición de una nueva patología, la desregulación del estado del ánimo con disforia (TDD, en sus siglas en inglés), no aportará beneficio alguno a los niños que a partir de ahora vayan a estar incluidos en esta categoría.

En la última revisión de la Asociación Americana del Diagnóstico Psiquiátrico y el Manual de Estadística de Trastornos Mentales (DSM, en sus siglas en inglés), se decidió crear una nueva categoría para identificar a aquellos niños que presentan un estado de ánimo negativo y fuertes cambios de temperamento y que, hasta ahora, eran diagnosticados con un trastorno bipolar.

Según aseguran en un artículo publicado en el último número del 'New England Journal of Medicine', esto supondrá rediagnosticar a muchos de estos pacientes que ahora presentan un trastorno "inapropiado" aunque, como aseguran, "no va a resolver su problema salvo que se reforme la atención pediátrica de la salud mental".

"Ninguno de los diagnósticos del DSM ofrece un rigor apropiado dada la complejidad de los estados de ánimo de estos niños y sus comportamientos", aseguran los autores de dicho artículo, reconociendo que, de hecho, "la etiqueta 'trastorno bipolar' servía para definir a aquellos niños que no encajaban en ningún otro diagnóstico".

De este modo, y aunque reconocen que la nueva etiqueta del TDD ayudará a los investigadores que estudian la etiología y el tratamiento, "no disminuirá el tratamiento psicofarmacológico".

Es más, añaden que "si se aplica de forma masiva y se relaciona con cualquier tipo de rabieta, en realidad se incrementará el uso de medicamentos".

Además, en función de las nuevas premisas terminológicas, los niños "etiquetados" con TDD probablemente recibirán los mismos medicamentos que actualmente se receta a los niños con trastorno bipolar.