El secretario general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en el marco de su viaje a la provincia de Ituri, en el norte de RDC. - Europa Press/Contacto/Xinhua
MADRID 1 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de República Democrática del Congo (RDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han reclamado que las fronteras permanezcan abiertas y que los controles no impidan el flujo de suministros sanitario y de personal médico, mientras el país refuerza su respuesta ante el brote de ébola que se ha expandido rápidamente por las provincias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur.
En un comunicado conjunto por motivo de la visita del secretario general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, las autoridades congoleñas y las de la agencia de la ONU han insistido en que el país atraviesa un "momento difícil" por el brote del virus causado por la cepa Bundibugyo, por lo que llaman a la "solidaridad sostenida" para lograr controlar este brote.
Reivindicando la experiencia que tiene el país ante la enfermedad y reconociendo el apoyo prestado por los socios internacionales, la OMS y RDC piden una "solidaridad sostenida" para lograr controlar este brote.
"La cooperación entre los países también debe garantizar que las fronteras permanezcan abiertas y que los controles de entrada no obstaculicen el flujo de suministros médicos y personal sanitario que se necesitan con urgencia", han afirmado en su comunicado conjunto.
RESPUESTA LOCAL ANTE LA EVOLUCIÓN DEL BROTE
"El Ministerio de Salud informa de una situación que evoluciona rápidamente, con casos y fallecimientos notificados en varias zonas sanitarias de Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur. El Gobierno, con el apoyo de la OMS y sus socios, está intensificando la vigilancia epidemiológica, las pruebas de laboratorio y la atención a los pacientes para interrumpir la transmisión lo antes posible", apuntan.
Así las cosas, en cuanto a la reacción interna, la OMS ha subrayado su compromiso con el apoyo a los esfuerzos en las citadas regiones. "Juntas, las autoridades de RDC, la OMS y sus socios trabajan para fortalecer la coordinación, movilizar recursos adicionales y garantizar que las intervenciones que salvan vidas lleguen de manera rápida y equitativa a las comunidades afectadas", ha señalado.
El texto ha incidido en que un "elemento central" de la respuesta pasa por la implicación de las comunidades "en el corazón de la solución". "El éxito dependerá de la confianza, la participación y el liderazgo de las comunidades locales. Las autoridades nacionales y provinciales, con el apoyo de la OMS y sus socios, están intensificando el diálogo con líderes comunitarios, grupos de mujeres, representantes de la juventud, líderes religiosos y el sector privado para comprender mejor las preocupaciones locales y desarrollar conjuntamente soluciones culturalmente apropiadas y eficaces", ha recogido.
Respecto al tratamiento de esta nueva cepa, la OMS apunta a "ensayos clínicos aleatorizados y controlados" sobre vacunas y tratamientos candidatos, a la vista de que no hay una vacuna autorizada o un tratamiento específico. "Entre los desafíos persistentes se encuentran la detección temprana y el aislamiento de los casos, el rastreo de contactos, los entierros seguros y dignos, la aplicación rigurosa de medidas de prevención y control de infecciones en los centros sanitarios, y una sólida sensibilización comunitaria", ha añadido respecto a la situación.