Rayán.- Asociaciones de enfermería andaluzas se suman a la petición de que las administraciones garanticen la seguridad

Actualizado 21/07/2009 13:58:53 CET

SEVILLA, 21 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Asociación de Enfermeras de Hospitales de Andalucía (ASENHOA), la Sociedad Andaluza de Enfermería de Cuidados Críticos (SAECC) y la Asociación Andaluza de Enfermería Comunitaria (ASANEC) se sumaron hoy a la petición que ya han elevado diversos colectivos del ramo de la comunidad y del conjunto del país para que las administraciones "garanticen la seguridad sanitaria".

En un comunicado, estos colectivos opinaron hoy que aún "queda mucho por mejorar en la asistencia a los pacientes", motivo por el que solicitaron a las administraciones públicas "garantías y compromiso para garantizar la seguridad sanitaria de los pacientes", en referencia a la muerte del bebé Rayán en el Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Dichas asociaciones, que mostraron su ofrecimiento para colaborar en la consecución de este fin, ahondaron en la necesidad de que se aborden "los males endémicos del sistema sanitario", al objeto de convertirlo en una organización "segura y generadora de confianza, ya que, actualmente, se encarga de atajar los efectos de los problemas, no de las verdaderas causas".

Agregaron que lo sucedido en el Gregorio Marañón de Madrid, "es un accidente terrible, lamentable y muy doloroso", el cual "no refleja la realidad profesional del quehacer diario de las enfermeras españolas, que tienen una cualificación reconocida".

"Los profesionales que trabajan en los hospitales saben que los errores que se producen en su ámbito no se deben a una sola persona, sino que con frecuencia son el resultado de una serie de fallos sucesivos en la cadena de acciones que se realizan antes de la atención directa al paciente", prosiguieron estas sociedades en su nota conjunta, en la que abogan por una "profunda reflexión" sobre las responsabilidades de lo ocurrido, que, según indican, "van más allá de la persona que desgraciadamente ha sido señalada como culpable".

"Nos sentimos reflejados en nuestra compañera y a ninguno nos gustaría estar en su piel, porque este hecho le marcará toda su existencia", afirman, al tiempo que lamentan "profundamente" la muerte del bebé Rayán, "la principal víctima de una sanidad donde aún queda mucho por mejorar y en la que todos los que formamos parte de ella tenemos nuestra parte de responsabilidad para que no vuelvan a producirse hechos como estos", zanjaron.