Proyecto Hombre presenta en la ONU un estudio de la evolución de las personas en tratamiento en comunidades terapéuticas

Publicado 18/03/2019 18:29:54CET

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Proyecto Hombre ha presentado en la sede de Naciones Unidas en Viena (Austria), donde ha celebrado un evento especial, junto a los gobiernos de Grecia y España, KETHEA, la Federación Mundial de Comunidades Terapéuticas (WFTC) y la UNODC, en el marco de la 62ª Sesión de la Comisión de Estupefacientes, el estudio 'Relación entre el historial familiar de consumo de sustancias, comorbilidad psiquiátrica, antecedentes de abusos emocionales, físicos o sexuales y la respuesta al tratamiento y sus resultados'.

Los trastornos por consumo de sustancias constituyen un problema de salud y seguridad pública tanto en países desarrollados como en desarrollo, siendo las comunidades terapéuticas (CT) son un método "esencial" para el tratamiento de las adicciones, tal y como han recordado expertos de Proyecto Hombre.

Y es que, mediante intervenciones educativo-terapéuticas, las personas usuarias pueden modificar hábitos, patrones adquiridos y ajustar su gestión emocional para superar la adicción a sustancias, convirtiéndose en miembros activos de la sociedad. El tratamiento consiste en la evaluación, modificación y supervisión de las siguientes áreas: comportamental, cognitiva, afectiva, neurológica, familiar, social, académica y laboral. Las herramientas básicas son la confrontación, la autoayuda y el feedback.

Ante este escenario, el objetivo de la investigación es analizar la relación existente entre los abusos sufridos, la historia familiar (antecedentes de problemas de alcohol, drogas o psiquiátricos) y la severidad de la adicción a las drogas. Además, se demuestra científicamente la respuesta positiva al tratamiento que presentan estas personas.

Este informe contiene un primer borrador del diseño y resultados de un estudio realizado con una muestra de 202 personas en tratamiento en la organización griega KETHEA (97 personas) y en la Asociación Proyecto Hombre (105 personas).

Atendiendo a los resultados, los investigadores han manifestado que las personas que realizaron tratamiento experimentaron mejoras sustanciales en su calidad de vida, tanto en las dimensiones de salud, psicológicas como en las socio-relacionales.

De hecho, tal y como se ha puesto de manifiesto, los resultados muestran una "clara influencia positiva" de las comunidades terapéuticas que utilizan el modelo biopsicosocial para: el abandono del uso de alcohol y drogas, en la mejora de su estado de salud (sustancialmente en el estado psiquiátrico) y en la mejora de las relaciones familiares y sociales.

A raíz de los resultados, los autores de la investigación han comentado que las personas que acuden a tratamiento presentan una situación personal desestructurada, por lo que necesitan entornos profesionales inicialmente protegidos, de alta intensidad y que promuevan ensayos de resocialización tutelados, difícilmente abordables desde dispositivos de carácter ambulatorio.

"Las personas en tratamiento presentan problemas de salud, psicológicos y socio relacionales, por lo que se requieren soluciones multi-terapéuticas y reeducativas que respondan a esta problemática multifactorial. El modelo biopsicosocial de las comunidades terapéuticas participantes en la investigación es altamente recomendable para ello", han dicho los expertos.

Los procesos reeducativos necesitan de continuidad y de tiempo como, por ejemplo, medidas terapéuticas distanciadas entre sí, o de escasa duración, pierden su eficacia transformadora. En este sentido, los expertos han señalado que las comunidades terapéuticas, como dispositivos eficaces para ello, han de disponer del tiempo necesario (7-11 meses) para poder desarrollar una propuesta metodológica que provoque cambios reales y profundos en los pacientes en tratamiento.

"Las autoridades sanitarias deberían tomar en consideración la recomendación de las comunidades terapéuticas profesionales de que aborden el tratamiento de las adicciones desde el modelo biopsicosocial. Es esencial ampliar la muestra con usuarios de otras comunidades terapéuticas en otros países para obtener evidencia científica que pueda ser extrapolada a otras áreas", han añadido.

Además, prosiguen, ahora que hay una clara evidencia de la severidad de los trastornos por consumo de drogas y su conexión con abusos previos o la historia familiar, es recomendable comparar los resultados de 'ASI' con otros de recursos distintos a las comunidades terapéuticas.

En cuanto a prevención, han destacado la necesidad de mejorar las intervenciones preventivas para reducir la violencia y otros abusos y reforzar los factores de protección familiar. Del mismo modo, han abogado por concienciar a los padres y madres de las consecuencias futuras que el uso de alcohol u otras drogas puede tener sobre sus hijos. "También es importante reforzar la perspectiva de género en los programas de tratamiento", han zanjado.

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