Procedimientos de revascularización reducen la necesidad de amputación en la enfermedad arterial periférica

Actualizado 01/06/2013 13:28:20 CET

MADRID, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

Procedimientos conocidos como la revascularización para la enfermedad arterial periférica han reducido la necesidad de amputaciones en un 40 por ciento en más de dos décadas, según un estudio de la Clínica Mayo, en Rochester, Nueva York (Estados Unidos), presentado en la reunión anual de la Sociedad de Cirugía Vascular en San Francisco.

La enfermedad arterial periférica es un problema de circulación común en el que la reducción del flujo de sangre puede llevar a complicaciones que ponen en peligro las extremidades, posiblemente requiriendo amputación. En este estudio, que abarcó desde 1990 a 2009, los expertos analizaron a los pacientes del Proyecto Epidemiológico de Rochester, y encontraron que a medida que aumentó el uso de la revascularización para mejorar la circulación, la tasa de amputación bajó.

"Este es un estudio importante porque con frecuencia los pacientes con enfermedad arterial periférica pueden progresar a la amputación. Pueden desarrollar dolor en reposo, gangrena, y, si no se realiza una intervención, pueden perder la extremidad", dice el autor principal Peter Gloviczki, cirujano vascular de la Clínica Mayo y presidente de la Sociedad de Cirugía Vascular.

Además, reconoce que este estudio muestra que "el uso de intervenciones endovasculares, 'stents', globos u otras intervenciones con catéter, o derivación quirúrgica abierta reduce efectivamente la tasa de amputación", afirma.

Los pacientes con dolor en las piernas deben informar a sus médicos y personas con factores de riesgo para la enfermedad arterial periférica, como el tabaquismo, el colesterol alto, el sexo masculino, la hipertensión o la diabetes, deben hacerse cargo de las condiciones médicas que pueden dar lugar o complicar la enfermedad arterial periférica, dice.

"De igual modo, los pacientes con dolor en la pierna y enfermedad arterial periférica con frecuencia tienen enfermedades silenciosas del corazón, por lo que el médico de atención primaria y el paciente deben evaluarlo y, si la condición es importante, si el dolor es algo que interfiere con la calidad de vida, se debe consultar con un cirujano vascular", aconseja el doctor Gloviczki, profesor de Cirugía de la Clínica Mayo.