Piden una regulación nacional que reduzca el uso de los disruptores endocrinos

Publicado 13/10/2015 14:00:58CET

   MADRID, 13 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Los disruptores endocrinos son sustancias químicas presentes en multitud de productos de uso diario que, cuando son tóxicas y entran en contacto con el organismo, "tienen la capacidad de alterar las hormonas", provocando graves problemas a la salud, según ha explicado a Europa Press la presidenta de la Fundación Alborada, y experta en Medicina Ambiental, la doctora Pilar Muñoz-Calero, quien ha pedido que se desarrolle una regulación nacional que reduzca su uso en España.

   "Producen una confusión en las hormonas y quedan de forma libre en el organismo, causando alteraciones en la salud", explica esta experta, quien recuerda que al tener la misma estructura que las hormonas naturales, 'se hacen pasar por ellas' e interfieren en su correcto funcionamiento, además de provocar efectos adversos como los descritos anteriormente sobre la salud de un organismo 'intacto' o de su descendencia.

   "En España no hay ninguna regulación al respecto, pedimos que se reconozca, o, por lo menos, se tenga en cuenta el principio de precaución, es decir que de alguna manera hasta que no se demuestre que son innocuas no se introduzcan del mercado", afirma esta experta quien pone de ejemplo, por su regulación y control, a Francia y Canadá.

   Precisamente, la pasada semana la Comisión Europea anunciaba que tiene intención de publicar a principios de 2016 una evaluación de impacto que defina los criterios para identificar disruptores endocrinos, como paso previo a lanzar posteriormente una propuesta legislativa para su regulación.

   Estas sustancias, denominadas alteradores hormonales, están relacionadas con importantes enfermedades cuya incidencia está aumentando en todo el mundo, incluyendo ciertos tipos de cáncer (mama, testículo, próstata, etc), problemas de fertilidad, obesidad, diabetes y daños neurológicos, entre otros.

   Asimismo, la exposición a estos contaminantes está relacionada con problemas de fertilidad, inhibición de la metamorfosis, o daños a su sistema inmune, entre otros daños, con la consiguiente reducción de las poblaciones de numerosas especies de animales.

   "Estas sustancias no son inocuas y en algunos casos se introducen en el mercado sin haber sido estudiadas, aunque después de 20 años has suficientes estudios científicos que demuestran la evidencia de que son alteradores hormonales y son tóxicos".

   Para poder dar a conocer cuál es la situación en España y "concienciar, poner en conocimiento y exigir una mayor regulación", a gobernantes, políticos y cualquier persona interesada, se ha puesto en marcha la campaña 'Que no te alteren las hormonas' (www.quenotealterenlashormonas.wordpress.com).

    "Son omnipresentes, están en botellas de plastico, tejidos, sartenes, perfumes, tintorera, etc, son muchos los lugares donde se pueden encontrar estas sustancias. Además, son persistentes, duran mucho tiempo en el organismos, son difíciles de eliminar. Es muy fácil que se metan en el organismo pero es muy difícil liberarnos de ellos", concluye.