Piden al fiscal investigar una muerte por cirugía estética de Madrid

Actualizado 04/06/2009 15:09:29 CET

MADRID, 4 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Asociación El Defensor del Paciente ha solicitado a la Fiscalía de Madrid que investigue a la Clínica Virgen de la Paloma por la muerte de una paciente de 36 años tras someterse el pasado 26 de mayo a una abdominoplastia.

En un escrito, el Defensor del Paciente reclama al fiscal superior de la Comunidad de Madrid, Manuel Moix, que abra de oficio unas diligencias de investigación para depurar posibles responsabilidades penales que se deriven de la muerte de esta paciente.

Para el esclarecimiento de los hechos, la asociación que preside Carmen Flores solicita a Moix que reclame a la Clínica la titulación del doctor que operó a la joven como especialista en cirugía plástica, reparadora y estética.

La petición se produce con motivo de la carta enviada a la Asociación por la hermana de la víctima, quien se sometió el 26 de mayo a una operación de estética en el abdomen en la Clínica Virgen de la Paloma de Madrid.

La chica entró en el quirófano a las 11.00 horas y despertó de la anestesia a las 19.00 horas. Los médicos le suministraron entonces alimento, lo que le sentó mal y vomitó. A continuación, comenzó a sufrir dolores de espalda y falta de oxígeno. Una enfermera le suministró medicación para que se tranquilizara al pensar que estos síntomas los sufría por estar nerviosa. Y declinó avisar a algún médico.

Con los puntos recién puestos y recién operada, la mujer se levantó de la cama para intentar coger aire. Una enfermera entró en la habitación y la dijo que se volviera a la cama porque iba a estropear la operación y la iban a salir hematomas.

A las 3:00 de la mañana, empezó a echar espuma por la boca y se la pusieron los ojos en blanco. La enfermera la empezó a dar un masaje para intentar reanimarla. Entonces, acudieron los médicos del hospital cuando la mujer estaba en parada cardiaca.

"En ningún momento llevaban palas resucitadoras, todo fue a través de masaje con las manos, para intentar reanimarla. La enfermera estaba obcecada en que eran nervios y no le dio la importancia que tenían los síntomas", denuncia la hermana.

Según los médicos, la paciente había sufrido un infarto. Sin embargo, la familia de la joven cree que hubo negligencia médica en la intervención estética. La víctima estaba casada y tenía tres hijos, de 8, 5 años y 20 meses.