Las personas que entienden una segunda lengua como un nativo también distinguen mejor los sonidos de su propia lengua

Actualizado 13/10/2008 16:13:01 CET

((Esta noticia está embargada hasta las 23 horas))

BARCELONA, 13 (EUROPA PRESS)

Las personas que son capaces de percibir una segunda lengua como un nativo también son mejores a la hora de distinguir los sonidos de su propia lengua, según un estudio de investigadores del Grupo de Investigación en Neurociencia Cognitiva (GRNC) vinculado al Parc Científic de Barcelona que se publicará en la edición electrónica de la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.

El estudio del GRNC, en el que también han participado investigadores de la Facultad de Psicología de la Universitat de Barcelona (UB), del Departamento de Psiquiatría de la UB y la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna (Tenerife), busca explicar el por qué hay personas que tienen más facilidad para los idiomas.

Según Begoña Díaz, del GRNC, los resultados de este trabajo "resultan de gran interés para predecir la aptitud individual para aprender idiomas y diseñar protocolos de actuación y programas que optimicen el éxito en el aprendjizaje".

MUESTRA DE 126 UNIVERSITARIOS BARCELONESES

Para investigar las diferencias individuales en la percepción del habla, los autores del estudio evaluaron las capacidades perceptivas de 126 estudiantes universitarios nacidos en el área metropolitana de Barcelona, procedentes de familias unilingües castellanas que aprendieron el catalán cuando iniciaron la escolarización obligatoria. Por tanto, todas habían nacido y crecido en un entorno bilingüe.

Los investigadores consideraron que esta población era idónea porque el catalán tiene algunas vocales que son particularmente difíciles de percibir para la mayor parte de la población española y castellanoparlante.

De esta población, se seleccionaron 31 individuos que correspondían a dos grupos distintos: los mejores y peores receptores de los sonidos de la segunda lengua --el catalán--. A estos 31 individuos se les midió la capacidad del cerebro para notar cambios ante estímulos auditivos.

Para ello se registró su respuesta electrofisiológica ante diferentes tipos de sonido y se calculó la amplitud de una onda eléctrica denominada 'potencial de disparidad'. Como que la amplitud de esta onda es mayor cuanto más grande es la capacidad del cerebro para notar un cambio auditivo, la comparación de la amplitud del potencial de disparidad entre los diferentes grupos permite determinar si hay diferencias en el proceso auditivo.

Para evaluar su capacidad auditiva general --no lingüística--, los 31 participantes seleccionados escucharon tonos que variaban en las frecuencias que las componían, la duración o el orden de presentación.

Las capacidad auditivas lingüísticas se midieron mediante la presentación de vocales de la lengua materna, el castellano, y vocales de una lengua desconocida para los participantes, el finlandés. Los resultados mostraron una amplitud similar del potencial de disparidad en ambos grupos cuando los participantes escuchaban sonidos que no eran del lenguaje.

En cambio, cuando se les presentaba sonidos de su propia lengua --el castellano--, la amplitud de esta onda era significativamente mayor para los individuos que percibían mejor su segunda lengua --el catalán--.

Según Díaz, "estos resultados muestran que hay una correlación entre las habilidades discriminativas específicas del habla y el aprendizaje de una segunda lengua, por lo que la capacidad individual para distinguir los fonemas específicos del habla, tanto en el caso de la propia lengua como de otras, es un factor decisivo en el aprendizaje, y la capacidad para hablar y dominar otros idiomas".

Los investigadores sostienen que, pese a que el estudio se ha centrado en la dificultad de percibir los sonidos de una segunda lengua, es importante detectar de forma precoz las personas que pueden tener dificultades para así poder diseñar ejercicios específicos y facilitarles un aprendizaje que, ya de por sí, es complejo.