MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha intervenido en la 79ª Asamblea Mundial de la Salud de la Organización Mundial de la Salud (OMS), acto en el que ha reclamado dar "un impulso definitivo" al Tratado de Pandemias con el objetivo de "reforzar la salud global".
"El impulso para reforzar la salud global solo puede ser colectivo y debe apoyarse, al menos, en tres pilares fundamentales", ha indicado este lunes en Ginebra (Suiza), en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en la que ha sostenido que el primero de ellos se centra en "invertir en las capacidades globales de respuesta ante futuras crisis sanitarias".
En este sentido, Sánchez ha celebrado "el acuerdo alcanzado en el año 2025" en relación con el citado Tratado, el cual "fue un gran logro". "Ahora, debemos darle un impulso definitivo, hagámoslo", ha subrayado, para añadir que también es necesario "reforzar las cadenas regionales de producción de medicamentos, aumentar las capacidades de respuesta rápida" y "garantizar que nunca más el acceso a vacunas -como ocurrió durante la Covid-19- dependa del poder económico o del lugar de nacimiento".
"El segundo pilar es reformar la arquitectura financiera de la salud global", ha continuado, tras lo que ha sostenido que son exigibles "más recursos", así como "nuevos mecanismos para movilizarlos y una fiscalidad global mucho más justa". En la actualidad, "3.400 millones de personas viven en países que destinan más dinero a pagar los intereses de la deuda que a financiar la salud", algo que es "sencillamente inaceptable", ha expuesto.
En este contexto, ha enfatizado que se debe "reforzar los mecanismos de alivio, de canje de la deuda, impedir que millones de personas sigan pagando las consecuencias de un sistema profundamente desigual". Por su parte, el tercer elemento a introducir es "democratizar la gobernanza de la salud global y hacerla más efectiva y más eficiente", y es que "los países del sur global deben tener el papel que les corresponde en la toma de decisiones internacionales", ha manifestado.
"Debemos también mejorar la coordinación y reducir la excesiva fragmentación que aún sufre este sistema multilateral", ha continuado el jefe del Ejecutivo, que ha agregado que es necesario "situar en el centro el fortalecimiento de los sistemas nacionales de salud, porque no va a haber seguridad sanitaria global mientras millones de personas dependan de sistemas sanitarios frágiles o infrafinanciados".
RESALTA LAS CIFRAS SANITARIAS DE ESPAÑA
Por otra parte, ha ahondado en el perfil sanitario de España, país en el que, tras instaurar la Sanidad Pública universal, "la mortalidad infantil se ha desplomado". "Hemos ganado más de una década de esperanza de vida", y es que "España lidera hoy la longevidad en la Unión Europea (UE) junto con países como Italia y Suecia", ha explicado, al tiempo que ha afirmado que "por primera vez" se han superado "los 84 años de esperanza de vida".
"Ese progreso nunca ocurre por inercia, requiere un esfuerzo, requiere de recursos económicos", ha proseguido Sánchez, quien ha añadido que el Gobierno nacional ha "aumentado el presupuesto de Sanidad en un 43 por ciento". "En el año 2024, el gasto sanitario público superó nada más y nada menos que los 100.000 millones de euros, es decir, un 6,4 por ciento del PIB", ha manifestado, para destacar también la devolución del acceso universal a la atención sanitaria, "sin importar la procedencia o la situación económica del paciente".
Junto a ello, España ha ampliado la cartera de servicios públicos, "con nuevos cribados neonatales o la mejora de la cobertura de salud bucodental para los mayores de 75 años", ha argumentado, tras lo que ha explicado que todo ello "no es suficiente", ya que existe "una amenaza compartida con otros muchos países y es la presión de quienes quieren convertir la salud en un negocio".
Hay "dirigentes que llegan a las instituciones para desviar millones de dinero público hacia grandes empresas privadas, debilitando, en consecuencia, lo común", ha aseverado, señalando que los mismos "rompen el contrato social más básico de todo sistema democrático". "Las consecuencias de ese modelo son sencillamente devastadoras", ha calificado, al tiempo que ha recordado que "solo en el año 2022", un total de "1.600 millones de personas se arruinaron tratando de hacer frente a los gastos sanitarios".
Argumentando que "una cuarta parte de la población mundial enfrentó dificultades financieras para sus costes de salud", ha sumado el hecho de que el actual es "un mundo donde la desinformación erosiona la confianza en la ciencia". Además, es "un mundo cada vez más envejecido, con necesidades asistenciales", y "profundamente interconectado", por lo que una amenaza sanitaria "puede convertirse en una crisis global en cuestión de días", ha razonado.
En el contexto de que está "pendiente" el "cumplir compromisos fundamentales de la Agenda 2030", como "garantizar vidas saludables, reducir las desigualdades" y "asegurar un progreso científico y sanitario que llegue a todas las personas", ha subrayado que "invertir en salud global es invertir en seguridad" para todos los países. "No solamente es una cuestión de seguridad, es una cuestión de justicia", ha apuntado.
LA FINANCIACIÓN DE LA SALUD GLOBAL "SE HA REDUCIDO EN TORNO A UN 30%"
Sin embargo, ha recordado que, "solo en los últimos dos años", la financiación internacional destinada a la salud global "se ha reducido en torno a un 30 por ciento". Las "consecuencias" son que "la reducción en la mortalidad infantil se estanca por primera vez en décadas"; que el sarampión, una enfermedad que se creía "controlada", por contra, "vuelve a expandirse", ha enfatizado.
"Si no actuamos, 14 millones de personas podrían morir antes del año 2030 por causas prevenibles, entre ellas 4,5 millones de niños menores de cinco años", ha ofrecido Sánchez, quien ha agregado que "algunos han decidido no hacerlo". "El mayor riesgo para la salud global ya no es la falta de ciencia, sino la falta de conciencia", ha abundado, para señalar también que, "en apenas unos meses, el mismo país que ha recortado unos 18.000 millones de dólares en salud global y ayuda al desarrollo, ha gastado más de 29.000 millones de dólares en una guerra".
En el lado opuesto, ha situado a España, que busca "defender el sentido común" y "la paz". El país "ha decidido dar un paso al frente", ya que ha "duplicado" la "ayuda oficial al desarrollo", ha sostenido, exponiendo que "solo el año pasado, mientras otros muchos países recortaban esa ayuda", el Gobierno que presiden la aumentó "en un 13 por ciento".
"Hemos comprometido 315 millones de euros al sistema de salud global para el periodo 2025-2027, con contribuciones a Gavi, al Fondo Mundial y, por supuesto, también a la OMS", ha cifrado. "Sé que esto no es suficiente para llenar el hueco que otros dejan", pero "tengo la certeza de que nuestro ejemplo será seguido por muchos otros más pronto que tarde", ha asegurado.
Sánchez, que se ha referido a la gestión española del reciente brote de hantavirus registrado en el crucero 'MV Hondius', ha admitido que España "es una potencia media" que no puede paliar por sí sola "los enormes recortes que está sufriendo el sistema internacional de salud". No obstante, ha subrayado su iniciativa para "movilizar la voluntad política, los recursos económicos y las alianzas necesarias".
La meta es "construir juntos ese sistema de gobernanza sanitaria mundial que sea más eficaz y más equitativo", ha afirmado, para concluir poniendo de relieve que "el liderazgo internacional no consiste solo en tener más poder, el verdadero liderazgo internacional empieza cuando un país decide actuar aunque otros retrocedan".