Archivo - AEP pide inculcar en los niños la necesidad de seguir recomendaciones para observar el eclipse y no exponerse a riesgos - SVETIKD ISTOCK - Archivo
MADRID 3 Ago. (EUROPA PRESS) -
El vocal del Comité de Promoción de la Salud (CPS) de la Asociación Española de Pediatría (AEP), el doctor Valero Sebastián, ha animado a las familias a explicar a los niños, antes del eclipse solar total del 12 de agosto, cómo observar este fenómeno de forma segura para evitar riesgos.
En ese sentido, ha recomendado dedicar unos minutos a recordar las principales medidas de protección, al considerar que la información previa es la mejor forma de prevenir lesiones. Además, ha confiado en que los niños recuerden el eclipse como "una experiencia emocionante" y no como "un problema de salud que podría haberse evitado con unas medidas muy sencillas".
Según ha afirmado Sebastián, "aunque los niños no presentan un mayor riesgo biológico de sufrir lesiones oculares que los adultos, su curiosidad, la tendencia a actuar de forma impulsiva o la dificultad para valorar determinados peligros hacen especialmente importante que comprendan, antes del eclipse, por qué nunca deben mirar directamente al sol sin la protección adecuada".
En este sentido, ha explicado que si no se toman las precauciones adecuadas, se puede producir retinopatía solar, que es una lesión fotoquímica causada por la intensa radiación solar que afecta a la retina, especialmente a la mácula, la zona responsable de la visión central y de la percepción de los detalles. De hecho, aunque la exposición sea breve, el daño puede llegar a provocar alteraciones permanentes de la visión.
NO PRODUCE DOLOR
Este especialista, que ha apuntado que uno de los principales riesgos es que la lesión no produce dolor, ha detallado que la retina carece de terminaciones nerviosas sensibles al mismo, por lo que muchas personas no perciben que se ha producido el daño hasta varias horas después de la exposición. Los síntomas más frecuentes son visión borrosa, aparición de manchas oscuras o puntos ciegos en el centro del campo visual, dificultad para apreciar los detalles o para leer y alteración en la percepción de los colores.
Al hilo, ha aseverado que, si se produce cualquiera de estos síntomas, es recomendable consultar lo antes posible con un oftalmólogo, ya que un diagnóstico precoz permite valorar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento más adecuado. No obstante, no existe un tratamiento específico capaz de revertir la retinopatía solar, ha expuesto.
"En muchos casos, la visión mejora parcialmente de forma espontánea durante las semanas o meses siguientes, pero la recuperación no siempre es completa y algunas personas pueden presentar secuelas permanentes", ha argumentado, para insistir en que, ante ello, la prevención es la "mejor herramienta". Por ello, ha recordado que "la única forma segura de observar directamente un eclipse solar es utilizar gafas homologadas específicamente para este fin, que cumplan la norma internacional ISO 12312-2 y se encuentren en perfecto estado".
Tras señalar que también pueden emplearse métodos de observación indirecta, como la proyección estenopeica, que es un método óptico que consiste en pasar la luz a través de un orificio muy pequeño (estenopo) para invertir la imagen sobre una superficie opuesta, ha subrayado que no deben utilizarse gafas de sol convencionales, radiografías, cristales ahumados, CD, DVD o cualquier otro método casero, ya que no bloquean la radiación solar dañina. "Del mismo modo, nunca debe observarse el sol a través de prismáticos, telescopios o cámaras fotográficas sin filtros solares específicamente diseñados para estos instrumentos", ha finalizado.