Publicado 16/08/2021 10:26CET

Los pediatras muestran su rechazo a las devoluciones de los menores marroquíes no acompañados

Archivo - Menores en Ceuta tras la crisis migratoria de mediados de mayo.
Archivo - Menores en Ceuta tras la crisis migratoria de mediados de mayo. - CEDIDA/EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) y su Grupo de Cooperación, Inmigración y Adopción apoyan el pronunciamiento efectuado por las organizaciones Save the Children, Amnistía Internacional, Unicef y la Plataforma de Infancia, en contra la devolución a su país de los menores marroquíes no acompañados que llegaron a España durante la crisis de Ceuta en mayo.

"A pesar de la peculiaridad de la entrada masiva de estos menores en Ceuta en el mes de mayo, desde la AEPap y su Grupo de Cooperación Inmigración y Adopción exigimos que esta repatriación, iniciada por el Gobierno español este viernes, sea suspendida por no cumplir la legislación vigente, esto es, la Protección jurídica del menor, el Reglamento de extranjería y la Convención de derechos del niño", expresan.

"Cualquier repatriación colectiva de niños, niñas y adolescentes es ilegal", sentencian los pediatras, que añaden que "hay que tener en cuenta, como premisa fundamental, el interés superior del menor analizando caso por caso y la situación de cada uno".

En este sentido, la AEPap propone una serie de "soluciones duraderas", tales como la integración en el país de acogida; el reasentamiento en un tercer país; o el retorno al país de origen, ya sea a su familia o al sistema de protección del país de origen, siempre que el centro al que sean derivados cuente con recursos materiales y humanos suficientes.

Tal y como recuerdan los pediatras, según los datos recabados por Save the Children a finales de junio y principios de julio, aproximadamente una cuarta parte de los niños y las niñas migrantes a los que entrevistó en Ceuta había huido de su país por haber sufrido violencia física, abusos o malos tratos. Asimismo, uno de cada seis declaró padecer tortura o trato degradante antes de llegar a España y no quería regresar a su país.