Jornada de presentación del 'Observatorio del sector sanitario privado 2026'. - FUNDACIÓN IDIS
MADRID, 5 (EUROPA PRESS)
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha criticado este martes el aumento de la dependencia del Sistema Nacional de Salud (SNS) con respecto de la sanidad privada, ya que "refleja, entre otras cosas, la falta de capacidad del sistema público y de los proveedores públicos de dimensionar sus capacidades a las necesidades de la población".
Así lo ha señalado este martes durante su participación en la jornada de presentación del 'Observatorio del sector sanitario privado 2026', de la Fundación Instituto para el Desarrrollo e Integración de la Sanidad (IDIS), que expone el crecimiento de este ámbito en el conjunto del sistema asistencial.
En una mesa redonda que también ha contado con la participación del presidente de HM Hospitales, Juan Abarca; la presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Carina Escobar; y el exconsejero de Sanidad de Cataluña, Boi Ruiz, los ponentes han expuesto los que son, a su juicio, los principales retos de la sanidad 40 años después de la aprobación de la Ley General de Sanidad, de 1986.
Padilla ha comenzado subrayando que el análisis de esta normativa debe tener en cuenta que la sociedad en que se gestó "no es la misma" que la actual, sobre todo porque los "valores imperantes" no lo son. Además, ha recordado que la Ley General de Sanidad "surgió sin consenso" y "con la oposición" de parte de los actores sociales, económicos y sanitarios de la época, aunque en la actualidad se ha "idealizado como si fuera la quinta esencia del consenso".
En este contexto, ha enumerado cinco retos del sistema sanitario, apuntando en primer lugar a la "crisis de profesionales", que se produce en un momento en el que "tenemos más profesionales que nunca". Por ello, ha señalado que la "gran pregunta" no es cuántos profesionales faltan, sino cómo es posible que "todos los países de Europa" estén atravesando esta crisis cuando "más profesionales sanitarios se forman, se contratan y existen".
Asimismo, se ha referido al contraste que se produce entre vivir en un "mundo de incertidumbres" y "necesitar respuestas con inmediatez". "Uno de los retos que tiene el sistema ahora mismo es el de poder prepararse para cosas que no están ocurriendo pero que a lo mejor, de hecho, nunca ocurren", ha precisado.
El tercer reto que ha señalado tiene que ver con las fronteras "borrosas" entre lo social y lo sanitario. Junto a este, ha apuntado a la incorporación de la innovación al sistema, pues ha explicado que cada vez se generan innovaciones con una mayor rapidez y "no siempre" se incorporan al sistema sanitario con la "debida evaluación".
Como último elemento, ha indicado "la legitimidad social del conjunto del sistema". "Y para eso hay que ver cuáles son los elementos que avanzan en esa legitimidad social", ha destacado para apuntar, como "uno de ellos", la incorporación del conjunto de la sociedad y, en especial, de los pacientes, a la toma de decisiones.
UNA NUEVA LEY DE SANIDAD
Juan Abarca ha asegurado que la Ley General de Sanidad "se quedó corta hace años" y, en este sentido, ha detallado que, desde que Ana Pastor ocupó la cartera sanitaria, solo se han aprobado la Ley General de Salud Pública de 2011, que ha criticado que "no vale para nada", y la creación de la Agencia Esatal de Salud Pública.
"Hoy hay un sistema absolutamente burocratizado, encorsetado", ha aseverado añadiendo que este "impide que se pueda implementar la innovación de una manera efectiva a nivel nacional", a la vez que la equidad que definía al sistema "es cada vez menos equitativa".
Por ello, ha reclamado la elaboración de una nueva ley de sanidad que contemple "con normalidad" la colaboración público-privada y que permita adelantar "de golpe" 40 años y dejar de poner "parches", con los que ha asegurado que siempre se irá "por detrás" de las necesidades de la población.
A su vez, Abarca ha mostrado su acuerdo con los cinco puntos enumerados por el secretario de Estado, aunque ha puntualizado que él "no hablaría de línea difusa" en lo que respecta al sistema sanitario y al social. "Todo lo que tenga que ver son gastos sociales derivados de una enfermedad no se puede meter en el cajón de la dependencia y decir que estos son gastos que no tienen que ver con el sistema sanitario. Me parece que eso es un ejercicio de cinismo tremendo", ha reprochado.
Desde la POP, Carina Escobar ha subrayado que la sociedad ha cambiado en estos 40 años y que la innovación terapéutica y tecnológica ha alargado la esperanza de vida. "Eso genera una carga asistencial diferente", ha señalado haciendo referencia a los pacientes pluripatológicos, que ha destacado que tienen necesidades sociosanitarias y se encuentran con un "sistema fragemntado".
En esta línea, ha resaltado que una atencion centrada en los pacientes necesita soluciones sanitarias y sociales. Asimismo, ha afirmado que los pacientes han adoptado un nuevo rol y ya no solo son quienes reciben asistencia, sino que tienen un papel "activo" en su salud. Escobar ha destacado que la Ley General de Sanidad ya apuntaba la necesidad de que los pacientes participasen en su propia salud y, 40 años después, ha confiado en que por fin se pueda aprobar la ley de organizaciones de pacientes, que articula esta implicación.
Por su parte, Boi Ruiz ha criticado que la Ley General de Sanidad "nació sin reglamento" y "sigue" sin él. Así, ha aseverado que el "gran reto" del sistema sanitario es la "solvencia", pues ha lamentado que, tal y como está organizado el sistema de salud, no es solvente para enfrentar desafíos.
Asimismo, ha destacado que le gustaría que el Ministerio de Sanidad fuera "plenamente soberano" del sistema sanitario y ha detallado que, a su juicio, más que modificar la Ley General de Sanidad, realizaría una "importante reforma" de los reglamentos que fundamentan esa ley.