Publicado 17/11/2020 16:57CET

Los pacientes en UCI con Covid-19 y fracaso renal agudo tienen más probabilidades de someterse a diálisis

Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en pacientes con Covid-19
Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en pacientes con Covid-19 - ATS - Archivo

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con fracaso renal agudo que se han visto afectados por infección de COVID-19, que precisan ingreso en UCI y soporte ventilatorio durante su estancia hospitalaria, presentan una mayor necesidad de someterse a tratamiento renal sustitutivo (TRS), es decir, diálisis o trasplante, para poder sustituir la función de sus riñones, según un análisis del 'Registro de Fracaso Renal Agudo-COVID-19' de la Sociedad Española de Nefrología (SEN).

Asimismo, señala que los pacientes que precisan tratamiento renal sustitutivo son mayoritariamente hombres, con obesidad, con menor diuresis (excreción de orina) y una elevada respuesta inflamatoria ante la infección por SARS-Cov2.

El registro tiene como objetivo dar respuesta a muchos interrogantes que han surgido en estos últimos meses respecto a la afectación renal en la infección por SARS-Cov2. Este análisis ha pretendido analizar y estudiar la necesidad de tratamiento renal sustitutivo entre los pacientes afectados por infección por COVID-19 que presentaron Fracaso Renal Agudo (FRA).

La iniciativa ha sido realizada por un grupo de trabajo compuesto por profesionales de los servicios de Nefrología de los Hospitales Vall d*Hebron y Clínic de Barcelona, el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres y el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, utilizando los datos de este registro procedentes de 20 hospitales distribuidos por todo el territorio nacional.

Para el desarrollo de la investigación se compararon las características de los pacientes con FRA y COVID-19 según la necesidad o no de TRS, en base a diferentes variables epidemiológicas, signos y síntomas, clínicas y tratamientos de los pacientes que presentaron FRA.

El estudio, que se ha presentado en el 50ª Congreso de SEN, celebrado la semana pasada, analizó los casos de un total de 212 pacientes que desarrollaron Fracaso Renal Agudo durante la hospitalización por Covid-19. De ese total de pacientes, un 56 por ciento precisaron tratamiento renal sustitutivo.

Las modalidades terapéuticas utilizadas en España ante esta situación han sido un 34 por ciento terapia renal de reemplazo continuo (CRRT), un 30 por ciento precisaron hemodiálisis alterna, un 11,8 por ciento hemodiálisis diaria, un 7,5 por ciento hemodiálisis expandida y un 5,7 por ciento hemodiafiltración.

Los resultados del estudio indicaron que los pacientes precisaron TRS durante un periodo medio de dos semanas, hecho importante a tener en cuenta ya que impacta directamente en la estancia media de los pacientes, pudiendo contribuir a saturar los sistemas sanitarios.

La mayoría de los pacientes que requirieron TRS fueron hombres con una edad media de 64 años. El estudio también destaca que en los pacientes que necesitaron tratamiento renal sustitutivo se había requerido el uso de contraste yodado en mayor proporción, y sobre todo, se relacionó con ingreso en unidades UCI y necesidad de soporte ventilatorio. Asimismo, este grupo de pacientes presentó una diferencia significativa en cuanto a valores medios de parámetros inflamatorios (PCR e interleucina 6).

El estudio también señala que un 24 por ciento de los pacientes que precisaron TRS permaneció en diálisis, y que 46,5 por ciento fallecieron. En definitiva, el análisis determina que los pacientes con fracaso real agudo e infección por Covid-19 que necesitaron someterse a tratamiento renal sustitutivo se diferenciaron del resto del grupo en que requirieron ingreso en UCI y soporte ventilatorio con mayor frecuencia.

El perfil identificado es de varones, con edad superior a 60 años, predominando pacientes obesos con marcadores inflamatorios mucho más elevados, un perfil que coincide con el identificado en la población general como de riesgo de mayor gravedad de enfermedad COVID-19 y de necesidades de UCI.

Otras conclusiones destacables de este estudio son la elevada mortalidad de estos pacientes Covid-19 con FRA y necesidad de TRS, muy superior a la referida en el resto de pacientes hospitalizados; así como que un importante porcentaje de estos pacientes permanece en TRS. Los autores del estudio señalan que es necesario esperar la evolución en los próximos meses para evaluar el impacto real que la COVID-19 tendrá sobre la prevalencia de la enfermedad renal crónica y la necesidad de tratamiento renal sustitutivo.

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