Los pacientes con fibromialgia tardan hasta 7 años en ser diagnosticados

Actualizado 11/05/2013 14:12:23 CET
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EUROPA PRESS

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Los pacientes con fibromialgia suelen tardar entre 5 y 7 años en ser diagnosticados debido a que no existe "ninguna prueba" diagnóstica que detecte esta enfermedad, según reconoce el coordinador del Comité para el Estado de la Fibromialgia de la Sociedad Española de Neurología (SEN), José María Gómez Argüelles, con motivo de la celebración este domingo del Día Internacional de la enfermedad.

Además, ha explicado en declaraciones a Europa Press, los pacientes se tienen que enfrentar a unos tratamientos, especialmente farmacológicos, que "apenas" son eficaces y sólo modulan "parcialmente" el sistema nervioso central, sin conseguir frenar los dolores "tan intensivos y generalizados" que sufren estas personas.

Y es que, aunque aún no se conocen las causas específicas que provocan esta enfermedad, diversos estudios apuntan a que el origen puede ser una afectación del sistema nervioso, del procesamiento de la señal dolorosa en el cerebro de los pacientes.

"Es como si todos los estímulos sensoriales los tuvieran amplificados y cualquier tipo de estímulo lo notasen muchísimo más que una persona que no lo padece", ha explicado Gómez Argüelles, para señalar que los principales síntomas son el dolor generalizado, la fatiga extrema, falta de atención y memoria, problemas con el sueño, gastrointestinales, hormigueos en las manos y en los pies y contracturas.

En España un 3 por ciento de la población padece esta enfermedad, siendo las mujeres (90%) las principales afectadas y, según ha apostillado el especialista, en el 80 por ciento de los casos se origina por un componente genético. Esta elevada prevalencia --se cree que hay muchas más-- entre las mujeres se debe a factores hormonales y al hecho de que el procesamiento del dolor es diferente en ellas que en ellos.

En este sentido, el especialista ha insistido en que actualmente los tratamientos no son efectivos aunque ha asegurado que las vías de investigación que actualmente están abiertas apuntan a un futuro "esperanzador" en el diagnóstico, mejora y cuidado de la enfermedad. En concreto, ha proseguido, se está estudiando con la estimulación magnética transcraneal que intenta modular las señales alteradas del sistema nervioso central.

"Estamos en el camino adecuado. Se ha perdido mucho tiempo pensando que este problema era un problema traumatológico o psicológico y hoy en día parece que la evidencia científica avala que es un problema neurológico. Por tanto, creo que estamos en el camino adecuado para buscar un tratamiento eficaz para esta enfermedad", ha indicado el experto.

Por último, Gómez-Argüelles ha destacado la importancia que tiene que los pacientes se mantengan activos tanto física como psicológicamente y que realicen ejercicio adaptado a su edad y, principalmente, al grado de su enfermedad.