Publicado 17/11/2020 16:30CET

Organizaciones médicas piden a Sanidad y Consumo que proteja la población infantil de la publicidad de alimentos insanos

Dulces, bollos, bollería, obesidad
Dulces, bollos, bollería, obesidad - WASHINGTON UNIVERSITY SCHOOL OF MEDICINE - Archivo

MADRID, 17 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Alianza por la Alimentación Saludable y la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) ha, enviado una carta al ministro de Consumo, Alberto Garzón, y al ministro de Sanidad, Salvador Illa, para pedir que elaboren una norma con rango de ley para proteger a la población infantil frente a la publicidad de alimentos y bebidas insanos.

El objetivo de la Alianza por la alimentación saludable, que está formada por Justicia Alimentaria, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS), Amigos de la Tierra, la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA) y Medicus Mundi, es que esta nueva ley se base en los alimentos y no solo en los nutrientes, aplicando el perfil nutricional de la Región Europea de la Organización Mundial de la Salud, que ha sido diseñado con el único fin de proteger a los niños y niñas de este tipo de publicidad.

Según destaca la alianza en su carta, el derecho a la protección de la salud de la población infantil ha de prevalecer sobre los intereses de algunas industrias alimentarias y de la publicidad, porque el interés superior de los niños y niñas ha de ser el principio inspirador de las actuaciones públicas.

A su juicio, el sistema 'Nutri-Score', planteado con otros objetivos y con limitaciones "no resueltas" en su método de clasificación, "no resulta apropiado para" regular la publicidad dirigida al público infantil.

"Con el sistema 'Nutri-Score', muchos productos ultraprocesados con perfiles nutricionales insanos, como refrescos edulcorados o diversos lácteos con azúcares añadidos, obtienen una alta valoración (A o B); mientras que productos tan saludables como el aceite de oliva o las conservas de pescado en aceite son clasificados con C o D", han dicho.

En la misiva se pone de relieve, además, que a los efectos ya conocidos de la obesidad, como factor de riesgo de las principales enfermedades no transmisibles, se añaden ahora los relacionados con el nuevo coronavirus: una persona con obesidad tiene el doble de probabilidades de ser hospitalizada, un 74 por ciento más de riesgo de acabar en la UCI y un incremento del 48 por ciento de la mortalidad por Covid-19.

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