Actualizado 14/12/2010 11:57 CET

Los opioides producen más efectos secundarios que otros analgésicos

MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los opioides parecen estar asociados con más efectos secundarios entre los mayores con artritis en comparación con otros analgésicos más comunes, incluyendo los inhibidores de cox-2 y los anti-inflamatorios no esteroideos, según un estudio del Hospital de Brigham y las Mujeres en Boston (Estados Unidos) que se publica en la revista 'Archives of Internal Medicine'.

Los investigadores examinaron los anti-inflamatorios no esteroideos, inhibidores de cox-2 y los opioides entre 12.840 beneficiarios del sistema de salud estadounidense (Medicare) que recibieron al menos uno de estos analgésicos entre 1999 y 2005. Utilizaron datos de una gran base de datos de atención sanitaria y evaluaron la ocurrencia de episodios cardiovasculares (ataques cardiacos, ictus y fallo cardiaco), gastrointestinales (hemorragias y obstrucciones), lesiones graves renales, efectos tóxicos en el hígado y caídas y fracturas.

Los consumidores de opioides sufrieron mayores tasas de la mayoría de efectos secundarios adversos que los pacientes que tomaban los inhibidores de cox-2 y los que seguían una terapia con antiinflamatorios no esteroideos eran los que tenían menos riesgos. Por ejemplo, las fracturas se produjeron entre 101 por 1.000 consumidores de opioides al año en comparación con un 19 por 1.000 al año entre los que seguían regímenes con cox-2.

Los fármacos inhibidores de cox-2 y los opioides parecen estar asociados con mayores riesgos cardiacos que los antiinflamatorios no esteroideos pero el uso de opioideos y no de inhibidores de cox-2 se asociaron con un mayor riesgo de hospitalización o muerte que en el caso de los no esteroideos. Por el contrario, el riesgo de hemorragia gastrointestinal se reducía entre los que tomaban los medicamentos basados en cox-2 (12 por 1.000 al año en comparación con el 21 por 1.000 entre los que tomaban los no esteroideos).

Los investigadores señalan que los analgésicos se utilizan diariamente por millones de personas pero que los datos actuales no permiten a pacientes ni médicos determinar qué tipo de agente es más seguro. Los datos sugieren que a pesar de ciertos riesgos de los antiinflamatorios no esteroideos, el analisis apoya la seguridad de estos agentes en comparación con otros analgésicos.