ONUSIDA insta a la acción para cambiar las leyes discriminatorias con el fin de restaurar el respeto y salvar vidas

Publicado 28/02/2019 16:59:23CET
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MADRID, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

ONUSIDA ha instado a todos los países a que examinen las disposiciones discriminatorias en sus leyes y políticas y realicen cambios positivos para garantizar la igualdad, la inclusión y la protección, con el objetivo de restaurar la dignidad y el respeto y salvar vidas.

Esta petición, que la hace con motivo del Día de la Cero Discriminación, que se celebra este viernes, la enmarca en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, por lo que solicita medidas para cambiar las leyes y prácticas discriminatorias, que constituyen una barrera importante para el acceso a la salud y otros servicios.

"Las violaciones de los derechos humanos están ocurriendo en todo el mundo debido a las leyes y prácticas discriminatorias. Las leyes deben proteger, no causar daño. Todos los países deben examinar cuidadosamente sus leyes y políticas para garantizar la igualdad y la protección de todas las personas, sin excepción", ha señalado Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA.

El organismo internacional propone acciones específicas que las personas, las organizaciones de la sociedad civil, los parlamentarios y las organizaciones de donantes pueden tomar para cambiar las leyes discriminatorias. Estos van desde ser un aliado hasta alguien afectado por una ley discriminatoria hasta unirse a una organización no gubernamental, presentar enmiendas a las leyes y pedir revisiones de la legislación.

ONUSIDA ha identificado una serie de leyes que son discriminatorias, impiden el acceso a servicios sociales y de salud, restringen la libertad de movimiento y violan los derechos humanos, y deben ser eliminadas.

Así, recuerda que en al menos 20 países impusieron restricciones de viaje de alguna forma contra las personas que viven con el VIH.
Alrededor de 29 países informaron que requieren el consentimiento del esposo o pareja de una mujer para acceder a los servicios de salud sexual y reproductiva.

Cincuenta y nueve países informaron sobre pruebas de VIH obligatorias para los permisos de matrimonio, trabajo o residencia o para ciertos grupos de personas en la ley, regulaciones o políticas.
Diecisiete países criminalizaron a las personas transgénero.

Además, cuarenta y cinco países tenían leyes que imponen la necesidad del consentimiento de los padres para que los adolescentes y jóvenes menores de 18 años accedan a los servicios de pruebas del VIH; treinta y tres países impusieron la pena de muerte por delitos de drogas en la ley; y las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo fueron criminalizadas en al menos 67 países y territorios en todo el mundo.