Publicado 08/09/2021 10:11CET

La OMS publicará el próximo 22 de septiembre las nuevas Directrices mundiales de calidad del aire

Archivo - Muchacho asiático con máscara bucal contra la contaminación del aire (Beijing)
Archivo - Muchacho asiático con máscara bucal contra la contaminación del aire (Beijing) - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / HUNG_CHUNG_CHIH

MADRID, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

La contaminación del aire es una de las mayores amenazas ambientales para la salud humana, junto con el cambio climático, por este motivo, el próximo 22 de septiembre publicará las nuevas Directrices mundiales de calidad del aire, para ayudar a orientar la legislación y las políticas para reducir los niveles de contaminantes del aire y disminuir la carga de morbilidad que resulta de la exposición al aire contaminado en todo el mundo.

Las nuevas directrices, según ha informado la OMS Europea, "proporcionan pruebas claras del daño que la contaminación del aire inflige a la salud humana y recomiendan nuevos niveles de calidad del aire para proteger la salud de las poblaciones, al reducir los niveles de contaminantes atmosféricos clave, algunos de los cuales también contribuyen al cambio climático".

La OMS estima que alrededor de 7 millones de muertes prematuras cada año se deben a los efectos de la contaminación del aire, y más de 500 000 de esas muertes ocurren en la Región de Europa de la OMS. Una acción concertada para reducir la contaminación del aire salvaría vidas y reduciría la carga de morbilidad.

Desde mediados de la década de 1980, el Centro Europeo de Salud y Medio Ambiente de la OMS en Bonn, Alemania, ha coordinado el desarrollo de una serie de directrices de la OMS sobre la calidad del aire. Proporcionan niveles de referencia para varios contaminantes del aire que, si se logran, darían como resultado una reducción significativa del riesgo para la salud.

Las próximas Directrices mundiales de la OMS sobre la calidad del aire cubren los contaminantes comúnmente monitoreados, donde la evidencia sobre los efectos en la salud de la exposición ha avanzado más en los últimos 15 años. Estos contaminantes denominados clásicos son las partículas (PM10 y PM2.5), el ozono (O3), el dióxido de nitrógeno (NO2), el dióxido de azufre (SO2) y el monóxido de carbono (CO).

"Mejorar la calidad del aire puede mejorar la mitigación del cambio climático, y los esfuerzos de mitigación del cambio climático pueden, a su vez, mejorar la calidad del aire, generando beneficios de salud masivos e inmediatos", advierten.

Mientras los países se preparan para la próxima ronda de negociaciones en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que tendrá lugar este noviembre en Glasgow, Reino Unido, estas directrices fortalecerán el argumento de salud de que abordar la contaminación del aire va de la mano con la lucha global contra el cambio climático.

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