Publicado 02/03/2022 10:53

La OMS publica una nueva norma para evitar la pérdida de audición en eventos y actividades de ocio

Archivo - La ROSS en un concierto en el Teatro Lope de Vega, en foto de archivo.
Archivo - La ROSS en un concierto en el Teatro Lope de Vega, en foto de archivo. - GUILLERMO MENDO - Archivo

MADRID, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha publicado este miércoles, con motivo del Día Mundial de la Audición 2022, cuyo lema es 'Para oír de por vida, ¡escucha con cuidado!', una nueva norma internacional para la "escucha segura" en lugares y eventos de entretenimiento, que se aplica en sitios y actividades con música amplificada.

Más de 1.000 millones de personas de edades comprendidas entre los 12 y los 35 años corren el riesgo de perder la audición debido a la exposición prolongada y excesiva a música fuerte y otros sonidos recreativos, lo que puede acarrear "consecuencias devastadoras para su salud física y mental, educación y perspectivas de empleo", advierte la OMS.

"Millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos. El riesgo se intensifica por que la mayoría de los dispositivos de audio, lugares y eventos de entretenimiento no ofrecen opciones de escucha seguras y contribuyen al riesgo de pérdida de audición. Por ello, la nueva norma de la OMS tiene por objeto ofrecer mejores salvaguardias a los jóvenes en sus actividades de ocio", ha señalado la directora del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la OMS, Bente Mikkelsen.

En la norma se subrayan seis recomendaciones para velar por que dichos lugares y eventos limiten el riesgo de pérdida de audición entre sus clientes "sin perder por ello la alta calidad del sonido y que la experiencia deje de ser agradable".

En concreto, aconsejan un nivel sonoro medio máximo de 100 decibelios; seguimiento y registro constante de los niveles sonoros con equipos calibrados por personal designado a tal efecto; optimización de la acústica y los sistemas de sonido de la sala para garantizar una calidad de sonido agradable y una escucha segura; entrega al público de protección auditiva personal, junto con instrucciones de uso; acceso a zonas silenciosas para que los oídos descansen y disminuir el riesgo de daño auditivo; y formación de los trabajadores y distribución de información entre ellos.

La exposición a sonidos fuertes provoca pérdida temporal de la audición o tinnitus. Ahora bien, la exposición prolongada o repetida puede dar lugar a daños auditivos permanentes, que desembocan en una pérdida irreversible de la audición.

La OMS recuerda que los jóvenes pueden proteger mejor su audición "manteniendo el volumen bajo en los dispositivos de audio personales; utilizando auriculares/cascos bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido; utilizando tapones para los oídos en lugares ruidosos; y efectuando con regularidad reconocimientos de la audición".

Así, la OMS insta a los gobiernos a "elaborar y aplicar legislación que promueva la escucha segura y a dar a conocer los riesgos de la pérdida de audición". "El sector privado debería incluir las recomendaciones de la OMS para la escucha segura en sus productos y en lugares y eventos de entretenimiento. Para impulsar el cambio de comportamiento, las organizaciones de la sociedad civil, los padres, los maestros y los médicos pueden educar a los jóvenes para que adopten hábitos de escucha segura", resaltan.

"Los gobiernos, la sociedad civil y las entidades del sector privado, como los fabricantes de dispositivos de audio personales, sistemas de sonido y equipos de videojuegos, así como los propietarios y gerentes de los lugares y eventos de entretenimiento, tienen una importante función que cumplir en la promoción de la nueva norma mundial. Debemos trabajar juntos para promover prácticas de escucha seguras, especialmente entre los jóvenes", ha comentado el subdirector general de la OMS, Ren Minghui.