La OMS desaconseja automedicarse con yoduro de potasio o yodo para protegerse de las fugas radiactivas en Japón

Actualizado 18/03/2011 14:36:57 CET
Comprueban niveles de radiación habitantes Fukushima
KYODO KYODO / REUTERS

Estos productos pueden causar complicaciones en embarazadas o pacientes con trastornos renales y no son un 'antídoto contra la radiación'

MADRID, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha desaconsejado a las personas preocupadas por los problemas nucleares de Japón "que se automediquen con yoduro de potasio u otros productos que contengan yodo" para protegerse de las fugas radiactivas pues "únicamente se debe tomar yoduro de potasio cuando se haya formulado claramente una recomendación de salud pública en ese sentido".

Las pastillas de yoduro de potasio son productos que se administran en caso de accidente nuclear para saturar la glándula tiroides e impedir la fijación de yodo radiactivo. Si se toman antes o poco después de la irradiación, se puede disminuir el riesgo de cáncer a largo plazo.

Sin embargo, puntualiza la OMS, estas pastillas "no son 'antídotos contra la radiación'", ya que "no protegen frente a la radiación externa ni contra sustancias radiactivas que no sean el yodo radiactivo".

Por el contrario, "pueden causar complicaciones en ciertas personas, por ejemplo las que sufren trastornos renales" razón por la cual la administración de pastillas sólo debe efectuarse, insisten, "si las autoridades de salud pública lo han recomendado expresamente".

"Las embarazadas deben tomar pastillas de yoduro de potasio sólo cuando lo indiquen las autoridades competentes, porque la tiroides de las embarazadas acumula yodo radiactivo más deprisa que la de los demás adultos y porque la tiroides del feto también se bloquea cuando la madre ingiere estas pastillas", han indicado.

La OMS dice que, dado que la cantidad de radiación liberada hasta ahora es "bastante limitada", los riesgos para la salud pública "son pequeños". Además, señala que, en las zonas situadas a más de 20 kilómetros de los reactores Daiichi y Daiini de Fukushima, "no ha aumentado el riesgo para la salud de las personas se encontraban allí en el momento de la explosión o que prevean ir a esas zonas ahora".

"La evaluación se podría modificar si se registran nuevos incidentes en la central y las consecuencias sanitarias dependerán de la exposición. A su vez, la exposición depende de la cantidad de radiación liberada, las condiciones meteorológicas en el momento de la exposición, la distancia a que se encuentre uno de la central, y del tiempo transcurrido en las zonas irradiadas", concluyen.