Publicado 15/02/2022 16:31

La OMS advierte de que el riesgo de COVID-19 en Europa del Este "sigue siendo alto" con la llegada de ómicron

Archivo - 23 January 2021, Russia, Saint Petersburg: A protester wearing a face mask holds a placard during a demonstration against the detention of the Russian opposition leader Alexei Navalny who was arrested on his return to Russia from Germany.
Archivo - 23 January 2021, Russia, Saint Petersburg: A protester wearing a face mask holds a placard during a demonstration against the detention of the Russian opposition leader Alexei Navalny who was arrested on his return to Russia from Germany. - Sergei Mikhailichenko/SOPA Image / DPA - Archivo

MADRID, 15 Feb. (EUROPA PRESS) -

El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Europa, Hans Kluge, ha advertido de que el riesgo de la COVID-19 en Europa del Este y Asia central "sigue siendo alto" por la llegada de la variante ómicron.

Según las cifras que ha expuesto este martes en rueda de prensa, en las últimas dos semanas los casos se han duplicado "con creces" en seis países de esta zona: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Rusia y Ucrania. Tal y como se preveía, ómicron se está desplazando hacia el este y 10 países de la región han detectado ya esta variante.

Al mismo tiempo, Kluge ha apuntado que "demasiadas personas con mayor riesgo siguen sin protección". "Menos del 40 por ciento de los mayores de 60 años en Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Kirguistán, Ucrania y Uzbekistán han completado la pauta de vacunación. Bulgaria, Georgia y Macedonia del Norte también se encuentran entre los países donde menos del 40 por ciento de los trabajadores sanitarios han recibido al menos una dosis", ha ejemplificado.

Por ello, ha hecho un "llamamiento" a los gobiernos, las autoridades sanitarias y otros socios para que "examinen detenidamente las razones que influyen en la menor demanda y aceptación de la vacuna, y conciban medidas adaptadas para aumentar las tasas de vacunación urgentemente".

"Ante el maremoto de ómicron, y con Delta todavía circulando ampliamente en el este, esta preocupante situación no es el momento de levantar las medidas que sabemos que funcionan para reducir la propagación de la COVID-19. Entre ellas, evitar los lugares cerrados, confinados o con mucha gente, usar mascarilla cuando se está con otras personas en el interior, mejorar la ventilación cuando sea posible, usar tests rápidas para identificar los casos de forma temprana y asegurarse de que los sistemas sanitarios están bien preparados", ha detallado.

En cualquier caso, Kluge ha vuelto a transmitir un "mensaje de esperanza": "Aunque nunca podemos saber qué nuevas variantes del virus van a surgir, hay varias cosas que juegan a nuestro favor. Entre ellas se encuentran: los altos niveles de inmunidad adquiridos a través de la infección o, preferiblemente, de la vacunación; el final de la temporada de invierno, con menos personas mezcladas en el interior; y la menor gravedad de ómicron entre los que están totalmente vacunados. Debemos aprovechar este respiro para controlar totalmente la transmisión de COVID-19 y poner fin a la fase aguda de la pandemia".