Actualizado 13/12/2011 16:14 CET

La OMC lanza una guía para enseñar a los médicos rurales como afrontar las urgencias

Médico En Consulta
EP/SESCAM

MADRID, 13 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Organización Médica Colegial (OMC) ha lanzado una guía de buena práctica clínica en urgencias en el medio rural, que pretende dotar a los 35.000 médicos rurales que trabajan en España de pautas prácticas para afrontar las diferentes situaciones de su día a día, que van desde la atención a un accidentado hasta la asistencia a un parto, teniendo en cuenta su limitación de personal y recursos.

En concreto, este texto explica qué debe entenderse como urgencia en el medio extrahospitalario, subrayando la importancia de saber priorizar las actuaciones. Asimismo, destaca la necesidad de prestar atención inmediata, no sólo porque peligra al integridad del paciente, también para atender posibles nuevas urgencias.

Además, habla de las dificultades que encuentran estos profesionales para realizar un estudio exhaustivo de los pacientes y de otras "dificultades añadidas" propias del medio, como son las distancias, los escasos recursos materiales y humanos, las dificultades formativas o la disponibilidad de transporte sanitario.

Según el presidente de la OMC, Juan José Rodríguez Sendín, esta obra, que actualiza los datos de una anterior guía de bolsillo para este colectivo, busca ofrecer orientación a un colectivo médico que tiene que enfrentar "una amplia variedad de patologías teniendo siempre carencia de medios materiales y humanos".

Considera que, a pesar de la escasez de medios, la atención médica en el ámbito rural español es "excelente" debido a la calidad de sus profesionales. Asegura que la crisis "todavía" no les ha afectado, salvo en el cierre puntual de algún centro o la reducción de transportes en alguna autonomía, pero que habrá que esperar.

A su juicio, la falta de atractivo que tiene este destino para los nuevos licenciados se debe a su desconocimiento del medio y de las actividades que realizarían, por lo que apuesta por que todo nuevo facultativo se formase, durante una temporada, ejerciendo en pueblos para así después "juzgar con conocimiento".

Asimismo, pide "incentivos" para que ser médico rural deje de ser "casi una actividad misional" y empiece a ser un destino demandable por los médicos, gracias a "respuestas especiales" en forma de contraprestaciones, medios y formación.