Actualizado 04/11/2010 10:49:48 +00:00 CET

Nuevos componentes tratan la dependencia al alcohol y al tabaco

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

Dos nuevos componentes podrían ser eficaces para tratar al mismo tiempo tanto la dependencia al alcohol como a la nicotina, según un estudio en ratones realizado por investigadores de la Clínica y Centro de Investigación Ernest Gallo de la Universidad de California en San Francisco y de la empresa Pfizer. Los resultados del estudio se publican en la revista 'Neuropsychofharmacology'.

Los autores del trabajo muestran que el consumo de alcohol en roedores era reducido por los dos componentes que se dirigen al subtipo a3b4 del receptor de acetilcolina nicotínico neuronal (nAChR).

Las nAChR son proteínas que se encuentran en el cerebro y el sistema nervioso central general que median los efectos de sustancias como la nicotina. Estudios genéticos humanos recientes han mostrado que los genes que codifican el subtipo a3b4 tienen una importancia significativa en la susceptibilidad a la dependencia al alcohol y la nicotina.

Según explica Selena E. Bartlett, coautora del trabajo y del Centro Gallo, "el problema ha sido traducir estos importantes descubrimientos genético a medicamentos más efectivos para la población".

Uno de los componentes se denomina CP-601932 y se ha mostrado su seguridad en humanos. Bartlett recomienda un estudio clínico para evaluar la eficacia el componente y sus posibles beneficios para tratar tanto tabaquismo como alcoholismo. El otro componente es PF-4575180, ambos desarrollados por Pfizer.

"La adicción al alcohol y la nicotina a menudo se tratan como trastornos distintos a pesar del hecho de que entre un 60 y un 80 por ciento de los alcohólicos más graves fuman tabaco", señala Bartlett. "Existen pocas estrategias eficaces para tratar de forma separada estos trastornos, menos aún en conjunto. Nuestros datos sugieren que al dirigirnos a los subtipos específicos de nAChR, podría tratarse tanto la dependencia al alcohol como a la nicotina con una sola medicación", apunta la investigadora.

A pesar de que los componentes tenían un efecto significativo sobre el consumo de alcohol de los roedores, su consumo de sacarosa no se veía afectado. "Esto indica que a diferencia de los medicamentos actuales para el abuso del alcohol, los componentes no interfieren con el sistema de recompensa natural del cerebro en gran medida", concluye Bartlett.