Neurólogos de Ginebra inducen en ratones la adicción a las drogas mediante el uso de luz

Actualizado 16/07/2012 19:33:17 CET
EUROPA PRESS/UC

BARCELONA, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

Neurólogos del Centro de Neurociencia de la Universidad de Ginebra han logrado inducir en ratones de laboratorio la adicción a las drogas mediante el uso de la luz, activando la misma zona cerebral implicada en la satisfacción que produce la cocaína.

La investigación, expuesta este lunes en el VIII Congreso de la Federación de Sociedades Europeas de Neurociencias (Fens), que reúne a 7.000 expertos hasta este miércoles en Barcelona, pretende de este modo localizar y estudiar cómo cambia el cerebro durante la adicción, y cómo estos cambios se vinculan con el comportamiento alterado.

"La adicción es un problema importante de salud pública y una de las enfermedades cerebrales más costosas", ha indicado el responsable de la investigación, Christian Lüscher, que centra sus estudios en dos regiones diferentes del cerebro que forman parte del circuito de recompensa que se activa durante el consumo de cocaína.

El objetivo pasa también por demostrar que los cambios cerebrales descritos se asocian con cambios de comportamiento, y analizar si es posible revertirlos o modificarlos.

Las drogas adictivas, entre ellas la cocaína, convergen en el mismo sistema dopaminérgico mesolímbico, que transporta el reurotransmisor de dopamina a varias áreas del cerebro, han recordado en un comunicado los organizadores del congreso.

El uso de la luz para inducir actividad de células cerebrales concretas, tras realizar modificaciones genéticas previas, permite a los científicos encender o apagar la actividad de zonas concretas del cerebro.

A pesar de que las enfermedades de adición varían entre animales y seres humanos, los investigadores consideran que "el uso de la luz para inducir y revertir cambios en el cerebro y el comportamiento parecidos a los de las drogas en ambas direcciones, demuestra que la adicción es una enfermedad de circuitos remodelados", y ayuda a conocer mejor su naturaleza.

Lüscher considera que, con los nuevos conocimientos adquiridos, en un futuro se podían adaptar las técnicas de estimulación cerebral para tratar y, quizás revertir, las adicciones y prevenir sus recaídas.