Navarra.- El Colegio de Médicos insta a los médicos a asumir un papel activo y responsable en la persecución del dopaje

Actualizado 01/06/2006 16:28:53 CET

PAMPLONA, 1 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Junta Directiva del Colegio de Médicos de Navarra ha instado a los médicos de la Comunidad foral a asumir "un papel activo y responsable en la persecución del dopaje" y ha solicitado a los organismos deportivos y a los facultativos de las especialidades relacionadas que presenten las denuncias pertinentes ante el colegio.

En un comunicado aprobado el pasado 30 de mayo, y a la vista de la reciente difusión en los medios de comunicación del presunto papel de algunos médicos en la práctica del dopaje a deportistas, el Colegio de Médicos de Navarra señaló que "la participación del médico en tales prácticas es una violación inequívoca de la ética profesional".

En su comunicado, el Colegio de Médicos consideró como "prácticas de dopaje gravemente peligrosas los procedimientos que modifican los componentes de la sangre, el uso de medicinas o sustancias que alteran el sistema nervioso, las que enmascaran el dolor o la fatiga, las que puedan modificar los rasgos asociados a la edad o a la configuración sexual, las que buscan un incremento del rendimiento competitivo mediante el aumento antinatural de la masa muscular o de la resistencia a la fatiga", entre otras.

Según el Colegio de Médicos, el dopaje, "independientemente de sus implicaciones para la ética propia del deporte, constituye una amenaza para la salud de los hombres y mujeres, en especial de los más jóvenes, que, como profesionales o aficionados, practican el deporte".

El órgano colegiado consideró que el dopaje es una "conducta que choca con los principios básicos de la deontología médica" y subrayó que los facultativos "han de oponerse a la práctica del dopaje; más aún, están obligados a informar a los deportistas de los efectos perjudiciales que los diferentes procedimientos de dopaje conllevan". "Y no podrán dar nunca por aceptable esa conducta antiética en sus colegas, sino que, por el contrario, están obligados, de acuerdo con nuestras normas estatutarias y deontológicas, a denunciarlos ante las instancias colegiales", añadió.

Además, indicó que "la condena del dopaje se agrava cuando esa práctica va ligada a la obtención de beneficios económicos desproporcionados, pues entonces equivalen a una explotación cómplice de la vulnerabilidad de unos sujetos que, en unos casos se hacen ellos víctimas voluntarias de la sed de gloria o de dinero y, en otros, son objeto de explotación por firmas comerciales o por algunos directivos poco escrupulosos de organizaciones deportivas".