MADRID 27 May. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha manifestado que el Registro de Personas Objetoras de Conciencia para las Interrupciones Voluntarias de Embarazo (IVE) facilita "garantizar que los dos derechos se puedan ejercer": el del aborto y el de la objeción de conciencia.
"No es una lista negra" y "no es señalar a nadie, es todo lo contrario", ha indicado durante la jornada 'Informar sobre el derecho al aborto', encuentro organizado por 'Público' en el Ateneo de Madrid, en el que ha señalado que el objetivo es "que cualquier mujer que tenga de referencia un hospital pueda ejercer su derecho sabiendo que en ese Servicio puede haber gente que practica abortos y gente que no practica abortos".
Según ha indicado García, la pretensión ha sido "que todas las comunidades autónomas (CCAA) tuvieran ese registro de objetores", a lo que se resistió Madrid. "Por eso, tuvimos que obligar, tribunales mediante, a la Comunidad de Madrid a que hiciera ese registro de objetores, que lo tuvo que abrir recientemente", ha recordado, para añadir que, "como también dice la ley, como también dice el Tribunal Supremo, la objeción de conciencia es un acto individual y es un acto activo".
"Tú reclamas, de manera individual y activamente, que no vas a cumplir con una cartera de servicios, que no vas a cumplir la ley", ha expuesto en relación con la utilidad de este elemento y asegurando que "eso no significa que el servicio no tenga que cumplir la ley, que el servicio público no tenga que cumplir la ley, que esa región y esa comunidad no tenga que cumplir la ley".
ALGUNAS CCAA
En este contexto, ha recordado que en Madrid el ejercicio del derecho a la interrupción voluntaria del embarazo en la sanidad pública apenas alcanza el 0,4%, mientras que en Andalucía se sitúa en el 0,3%. A su juicio, estos datos evidencian la necesidad de adoptar esta medida; de hecho, ha asegurado que estas regiones "lo que están haciendo es poner barreras y obstáculos para el ejercicio de este derecho".
Tras poner de relieve que las mujeres siguen "peleando en cada generación y en cada momento de la vida para mantener las conquistas y los derechos", ha sostenido que el aborto continúa siendo una cuestión "crucial", a la vez que "una de las líneas de ataque de la ultraderecha". Esta se ejerce "hacia el cuerpo de las mujeres, la autonomía, la independencia y la capacidad y el derecho a decidir sobre nuestro propio cuerpo, sobre nuestra maternidad y sobre nuestros proyectos de vida", ha explicado.
"Cuando hablamos del aborto, no solamente hablamos de derechos, hablamos también de salud, hablamos de salud pública, hablamos de derechos sanitarios", ha declarado García, y es que ha mostrado su pesar por el hecho de que "siempre se intente llevar al terreno exclusivamente moral". "Estamos hablando también de un procedimiento clínico", ha abundado.
A tenor de ello, ha puesto de relieve que los abortos tienen que realizarse en el lugar donde las mujeres tienen "depositada la confianza", que es la sanidad pública y que "tiene que responder ante este derecho conquistado desde hace muchos años".
Asimismo, ha defendido la información veraz alrededor del aborto, y lamentado que la mujer sea "atacada" con desinformación. "En algunas comunidades, tienes que desplazarte a otra", ha puesto como ejemplo de esas dificultades, a las que ha sumado que, en algunas CCAA, "el acceso depende de si tienes o no recursos económicos".
INTENCIÓN DE RECOGERLO EN LA CONSTITUCIÓN
De esta manera, ha resumido que el aborto "debe entenderse como lo que es, un derecho esencial de las mujeres integrado plenamente en el sistema público de salud y garantizado en condiciones en todo el territorio". "Para que este derecho exista de verdad, no solamente nos vale reconocerlo en la ley, tampoco nos vale solamente, también, llevarlo a la Constitución", ha expuesto en demanda de "una conciencia colectiva" al respecto.
"No creemos que un derecho de estas características se pueda ejercer fuera del lugar donde hemos depositado la confianza y del lugar donde se establece el vínculo con la salud, el vínculo con los derechos y el vínculo con las libertades que están relacionados con nuestra salud y con nuestra salud sexual y reproductiva", ha insistido. "No nos vamos a ir a abortar a otro sitio", ha enfatizado.
García, que ha destacado que "hasta hace muy poco, los abortos no se practicaban en Ceuta y Melilla", y ahora "por fin" sí, ha retomado la intención de garantizar este derecho mediante su inclusión en la Carta Magna. Este debe ser blindado ante los "embistes" de "esa ultra internacional de la derecha", ha subrayado, tras lo que ha apuntado que se debe luchar "por combatir el silencio, por combatir el estigma, por combatir la discriminación".
En este sentido, ha destacado el impulso, por parte del Ministerio de Sanidad, de la plataforma 'quieroabortar.org', ya que son necesarios "lugares de información segura" y de acompañamiento. En la misma se va a "informar sobre esos conceptos que en un momento dado salieron a la luz, conceptos pseudocientíficos como el 'síndrome postaborto', que una parte de la derecha ha intentado utilizar para culpabilizar, nuevamente, a las mujeres y para disfrazar de evidencia científica lo que en realidad es una estrategia reaccionaria", ha señalado.