La ministra de Sanidad, Mónica García, durante una rueda de prensa para informar sobre las medidas de gestión pública adoptadas, a 22 de julio de 2026, en Madrid (España). - Gustavo Valiente - Europa Press
MADRID 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido que el proyecto de ley de tabaco cuenta con el respaldo de los ciudadanos que quieren "dejar de respirar aire que no les pertenece", en respuesta a las críticas del líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, quien ha manifestado que la norma ha "nacido mal" por no contar con el visto bueno de las comunidades autónomas.
García ha rechazado que la ley de tabaco genere división social y ha afirmado que se trata de "una propuesta de consenso social". "También ha hablado de que esto divide a la sociedad. Bueno, igual la divide entre los que no queremos que haya cáncer, no queremos que haya EPOC ni enfermedades cardiovasculares relacionadas con el tabaco", ha indicado.
Por otra parte, la titular de Sanidad, ante las críticas de las patronales de hostelería, ha asegurado que España se ha adelantado a Europa porque aspira a situarse en la "avanzadilla" y la "vanguardia" de la protección de la salud pública, de los pacientes y de los ciudadanos. "Y marcar nuevamente un paso al frente contra el principal factor de riesgo evitable, responsable de 50.000 muertes en nuestro país", ha añadido.
"Conviene aclarar una cosa, Europa ya recomendó en 2024 ampliar los espacios libres de humo a lugares como bares y restaurantes, así que España es uno de los primeros países que se ha tomado en serio las recomendaciones europeas. No vamos en contra de Europa, al contrario, estamos marcando el liderazgo de Europa en las medidas de protección de la salud pública", ha declarado.
Tras ello, ha recordado que cuando se prohibió fumar en los locales en 2010 se anunciaron cierres masivos, pérdidas de empleo y un "apocalipsis económico". "La catástrofe obviamente nunca llegó, es más, los bares siguieron llenos", ha apuntado.
En este sentido, ha indicado que el objetivo de la ley es proteger la salud de quienes trabajan durante ocho horas en la hostelería respirando el humo de otras personas, así como la de aquellos ciudadanos que quieren sentarse en las terrazas.
"Una terraza es un lugar de disfrute, pero también es un lugar de trabajo, y los pulmones de un camarero merecen exactamente la misma protección que los de cualquier otro trabajador", ha concluido.