Imagen de archivo de la ministra de Sanidad, Mónica García. - Eduardo Parra - Europa Press
MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha expresado este jueves su confianza en que la reforma del Estatuto Marco llegue al Congreso de los Diputados para ser debatido y enmendado por los grupos políticos, como cualquier otra ley, y terminar siendo aprobado como un "pacto de país".
Así lo ha señalado en una entrevista en Radio Nacional de España (RNE), recogida por Europa Press, en la que ha defendido que ha "peleado" y se ha "dejado la piel" en este texto, que "busca mejorar las condiciones laborales de los profesionales después de 23 años", en los que ha estado vigente la norma aprobada en 2003.
La ministra ha destacado que, fruto de esta reforma, algunas comunidades autónomas están llegando a acuerdos con sindicatos médicos en materia de recursos humanos, lo que refleja que "la mayoría de las competencias" a este respecto las tienen las autonomías, un tema que ha supuesto conflicto en los últimos meses entre Sanidad y los consejeros de las CCAA.
Tras ello, ha recordado que el Estatuto Marco se encarga de "armonizar y hemogenizar que no haya nadie en este país que trabaje más de 17 horas de guardia o que tenga que sufrir unas condiciones laborales (...) peores que las de la comunidad de al lado".
Por ello, ha confiado en que salga adelante para establecer unas "condiciones mínimas" y ha precisado que, después, cada comunidad "tendrá que adaptar sus servicios de salud a más recursos, a los desafíos del siglo XXI (...) y a las necesidades" de la población.
CRISIS CLIMÁTICA
Por otra parte, preguntada por los fallecimientos asociados a las altas temperaturas, García ha aseverado que esto es consecuencia de la "crisis climática", que ha recordado que no solo produce muertes, sino también "alteraciones de la salud" y supone "un problema de salud pública" que la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido como "crisis de salud pública".
A su juicio, son necesarias medidas de adaptación de las ciudades y trabajos, pero también "medidas que mitiguen ese cambio climático". Sin embargo, ha criticado que "la derecha" se opone a este tipo de iniciativas al negar el cambio climático y sus consecuencias.
"El año pasado superamos las 3.800 (muertes) y este año vamos por el mismo camino y no nos lo podemos permitir. A pesar de todas las recomendaciones que hemos hecho, sigue habiendo personas vulnerables que son muy sensibles a las olas de calor", ha apuntado para insistir en que hay que tomar medidas.