Medir la rigidez del hígado predice mejor que la biopsia las descompensaciones cirróticas

Actualizado 18/07/2013 19:22:07 CET

SEVILLA, 18 Jul. (EUROPA PRESS) -

La elastometría hepática (medición de la rigidez del hígado) presenta una "mayor eficacia" que la biopsia a la hora de predecir mejor las descompensaciones cirróticas en pacientes co-infectados por VIH y hepatitis C, según una comunicación oral presentada por la Unidad de Enfermedades Infecciosas y Microbiología del Hospital Universitario de Valme de Sevilla en el 'VII Congreso de la Sociedad Internacional de Sida', celebrado recientemente en Kuala Lumpur (Malasia).

Se trata de uno de los foros mundiales más importantes y de alto nivel en el abordaje del virus del VIH, donde están representados 177 países, de ahí la relevancia y repercusión científica de la investigación presentada.

La investigación, expuesta por el especialista del Valme Juan Macías, tiene por objetivo precisamente comparar la capacidad que tienen dos herramientas diagnósticas, la biopsia y la elastometría hepática, para predecir la muerte o las descompensaciones de la cirrosis.

Para ello, se llevó a cabo un estudio retrospectivo de cohortes, en el que se incluyeron un total de 297 pacientes co-infectados por el VIH y el virus de la hepatitis C, entre 2005 y 2011.

El estudio, dirigido desde el Hospital de Valme, tiene carácter nacional y multicéntrico, habiendo contado con la participación de una decena de centros hospitalarios: Reina Sofía de Córdoba, los sevillanos Virgen del Rocío y Virgen Macarena, Complejo Hospitalario de Huelva, el gaditano Hospital de la Línea de la Concepción, el malagueño Virgen de la Victoria, el Hospital Universitario Germans Trias I Pujol de Barcelona, el Hospital de Donostia y el Hospital General Universitario de Valencia.

La elastometría hepática es una técnica similar a la ecografía convencional. Precisamente, el Valme fue el centro hospitalario pionero en su aplicación en Andalucía, en el año 2005, con un carácter diagnóstico y en sustitución de las biopsias.

Entre sus ventajas destaca su carácter no invasivo al tratarse de una prueba de imagen ecográfica; no precisa ingreso hospitalario, realizándose en consulta y no en quirófano, tampoco necesita anestesia ni analgesia y los resultados son inmediatos.

En este sentido, la comparación llevada a cabo entre las dos revela como conclusión que ambas herramientas son igualmente eficaces para pronosticar la muerte, sin embargo, la elastometría añade más información clínica que la biopsia hepática convencional y permite predecir mejor las descompensaciones de la cirrosis hepática.

La elastometría transitoria hepática añade, por tanto, valor pronóstico en la evaluación de la infección crónica por hepatitis C. Además, posibilita hacer un diagnóstico de la cirrosis en estadios muy precoces y seguir la evolución de la fibrosis hepática de modo no invasivo.

Desde el punto de vista clínico, supone un gran avance puesto que los especialistas pueden realizar un manejo más adecuado de la infección por el virus C de la hepatitis, anticipándose a la aparición de complicaciones y seleccionando los tratamientos idóneos para cada paciente en cada momento.