Archivo - Hombre se va a someter a cirugía estética. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Sociedad Española de Medicina Estética (SEME) ha urgido a administraciones y ciudadanos a frenar el "preocupante aumento" de casos de intrusismo profesional en el sector y ha subrayado que "la medicina estética es medicina", por lo que prescindir del criterio médico puede conllevar "consecuencias físicas y psicológicas irreparables".
En el marco del Día Internacional de la Medicina Estética, que se celebra este domingo, los especialistas han reivindicado la salud pública y la seguridad de los pacientes que se someten a intervenciones estéticas, procedimientos extendidos en España, pues el 46 por ciento de la población se ha realizado algún tratamiento y un 30 por ciento tiene intención de hacerlo en el futuro.
Estos datos, apuntados por SEME, están recogidos en su último Informe de Percepción de la Medicina Estética en España, que alerta del alto desconocimiento entre los pacientes respecto a que estos tratamientos deben ser realizados exclusivamente por un médico colegiado, así como sobre la obligatoriedad de que los centros cuenten con la licencia sanitaria específica U.48.
La sociedad médica ha mostrado una preocupación especial por el grupo de los jóvenes de entre 25 y 30 años que, a su juicio, impulsados por tendencias digitales, tratamientos preventivos y un menor nivel de ingresos, tienen un mayor riesgo de acudir a locales que no cumplen los requisitos médicos, al priorizar el precio frente a la seguridad.
El presidente de SEME, Juan Antonio López-Pitalúa, ha hecho hincapié en que la medicina estética "nunca debe banalizarse". "No estamos ante un servicio de peluquería, centros de estética convencional o gimnasios; cualquier infiltración o tecnología médica es un acto médico y como tal debe ser aplicado por un médico estético y en un centro autorizado", ha aseverado.
DECÁLOGO PARA GARANTIZAR UNA MEDICINA ESTÉTICA SEGURA
En este contexto, SEME ha recogido en un decálogo sus recomendaciones para que los propios usuarios puedan verificar la seguridad de los tratamientos estéticos a los que se sometan.
En primer lugar, ha instado a comprobar la habilitación general del profesional a través de la Consulta Pública de Colegiados del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM) y verificar si, además, está especializado y pertenece a la sociedad científica utilizando el Directorio de Médicos de la SEME o localizándolo geográficamente en su Mapa de Garantía Médica SEME.
Asimismo, ha destacado que el centro en el que se lleve a cabo el procedimiento debe tener visible la autorización sanitaria que lo acredita como clínica de medicina estética. Los domicilios, peluquerías o salones de belleza tienen prohibido por ley realizar estas técnicas, según ha advertido.
Desde SEME también han señalado que se exija un diagnóstico previo, pues el médico debe realizar una valoración personalizada de forma obligatoria y abrir una historia clínica antes del tratamiento. Igualmente, el paciente debe recibir y firmar el consentimiento informado, donde se detallan el procedimiento, los beneficios y los posibles riesgos.
Según han detallado los especialistas, todo material inyectable, como el ácido hialurónico o la toxina botulínica, debe abrirse en presencia del usuario, al que ha recomendado que exija la pegatina con el lote, marca y caducidad para su registro personal. También han afirmado que un buen profesional asesorará al paciente buscando la naturalidad y la armonía, priorizando la salud frente a peticiones desproporcionadas. "Un buen médico estético es el que te dice no", han subrayado.
SEME ha instado a desconfiar si se ofrecen precios excesivamente bajos porque esto suele ocultar productos falsificados, viales adquiridos de forma ilegal en internet o la ausencia de un médico cualificado; y ha destacado la importancia de que el centro médico cumpla con la normativa de asepsia, gestión de residuos biosanitarios y seguridad sanitaria.
Tras el tratamiento, el médico y la clínica deben ofrecer un seguimiento, con pautas claras para el cuidado posterior y disponibilidad ante cualquier duda o complicación. Además, SEME ha indicado que el usuario tiene derecho a solicitar hojas de reclamaciones o a acudir a la sociedad médica para verificar las buenas prácticas del profesional a través del buscador público de su web.