Publicado 17/10/2019 16:49CET

Los médicos defienden un Baremo de Daños Sanitarios para fijar las indemnizaciones por efectos adversos

El presidente de la Organización Médica Colegial, Serafín Romero, en el XXVI Congreso Nacional de Derecho Sanitario.
El presidente de la Organización Médica Colegial, Serafín Romero, en el XXVI Congreso Nacional de Derecho Sanitario. - OMC

MADRID, 17 Oct. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Organización Médica Colegial (OMC), Serafín Romero, ha defendido la necesidad de elaborar un Baremo de Daños específico para el sector sanitario, que cuantifique económicamente los efectos adversos sobre los pacientes en las intervenciones médicas y sanitarias.

En el XXVI Congreso Nacional de Derecho Sanitario, organizado por la Asociación Española de Derecho Sanitario (AEDS), el doctor ha reconocido que en la atención médica se producen numerosos incidentes conocidos como "efectos adversos", errores que se cometen por hacer "algo incorrecto" o por "no hacer lo correcto", pero otros "son consustanciales a los procesos de diagnóstico, a los tratamientos, a las intervenciones de prevención y a las de rehabilitación".

Romero ha apuntado que estos efectos adversos de las intervenciones médicas y sanitarias tienen un impacto muy relevante sobre la salud, la organización de los servicios sanitarios y la economía, por lo que "se trata de un problema prioritario de salud pública mundial", que ha conllevado un aumento de las actuaciones dirigidas a mejorar la seguridad del paciente y otras consecuencias como el "auge de la medicina defensiva".

Sin embargo, en España por el momento, para cuantificar y compensar los daños derivados de una actuación sanitaria, el baremo que se sigue es el de los daños generados por accidentes de tráfico. Romero ha resaltado que un Baremo específico para asuntos sanitarios supondría una regulación de la cuantía de las primas pagadas a las aseguradoras, una reducción del número de procedimientos judiciales y mayor número de acuerdos extrajudiciales y de mediación, así como una reducción de peticiones de "indemnizaciones desproporcionadas".

En este punto, ha narrado las consecuencias derivadas de la no existencia de un Baremo, entre ellas, seguir desconociendo con la profundidad precisa la epidemiología de los errores y procesos adversos sanitarios; el refuerzo de la "cultura de la culpa, miedo, frustración y desconfianza de los médicos que se ven obligados a actuar protegiéndose en evitación de procesos adversos" y el fomento de una "costosa e indeseable medicina defensiva con los riesgos consiguientes para los pacientes".

En resumen, ha asegurado que esta falta de Baremo "perjudica la seguridad de los pacientes, de los ciudadanos y la del propio Sistema Nacional de Salud (SNS), incrementando innecesariamente sus costes, además de hacerse cargo con sus presupuestos de imprevisibles indemnizaciones en perjuicio de la sostenibilidad del gasto asistencial".

Para avanzar en la creación de este Baremo, Romero ha sugerido la creación de un Comité institucional para articularlo, y ha expresado su confianza en que este nuevo intento para desarrollarlo no "complique y aplace de nuevo" este asunto. "Nosotros seguiremos predicando. Si está todo dicho, todo escrito; si hay consenso, incluido el político, ¿qué? y ¿quiénes impiden que haya un Baremo de Daños Sanitarios?", ha concluido.